martes, 24 de agosto de 2010
LA PREPARACIÓN MENTAL; CLAVE PARA EL ÉXITO DE LOS ÁRBITROS
Articulo de la revista ASIST No-4 de 2004 Por Paul Deshaies , miembro del consejo nacional de las asociación nacional de Canadá
El entrenamiento básico de los árbitros de baloncesto es usualmente enfocado en la enseñanza de las reglas de juego y a la mecánica del arbitraje. Obviamente esto dos ingredientes son importante en ordena a i) saber que pueden o no hacer los jugadores en la cancha y ii) donde se debe ubicar el arbitro para observar las acciones de juego y como proceder cuando se detecta una infracción. Precisar un completo entendimiento del espíritu e intención de las reglas y lograr un control automático de la mecánica , requiere de leer, estudiar, escuchar, preguntar, observar, discutir, mirar, practicar, retroalimentarse de los colegas y supervisores etc. Este proceso de aprendizaje demanda tiempo, por lo cuál cada uno debe poner un esfuerzo para alcanzar un aceptable nivel de conocimiento y profesionalismo.
Sin embargo, los árbitros limitan su repertorio a las habilidades de conocimiento de las reglas y a la mecánica, similar a un jugador quien solo se limitara a aprender a hacer pases, drible y lanzamientos y practicar algunas jugadas de equipo. Ha sido desde hace mucho tiempo reconocido que los grandes atletas no solo demuestra gran físico y habilidades motoras , sino que también poseen una mente superior y habilidades emocionales, las cuales le permiten tener un máximo rendimiento sobre cualquier circunstancia.
Así mismo , en orden a buscar al éxito, los árbitros deben desarrollar habilidades mentales las cuales les permitirá tomar mejores decisiones para administrar el juego eficientemente para lograr acuerdos con los participantes y evitar errores que podrían dañar el juego y rápidamente destrozar su credibilidad. La preparación de los árbitros en esta área de la mente , entrenamiento y preparaciones es con frecuencia escasa. Parece como si las personas hubieran esperado ya poseer estas habilidades antes de decidir convertirse en árbitros. Desafortunadamante y lo mas frecuente es que la mayoría de la personas no las tienen desarrolladas. Las habilidades mentales no son innatas y por lo tanto se debe aprender y deben ser entrenadas.
Un libreo titulado “ Sicología del arbitraje , escrito por Bob Weinberg y Peggy Richardson ambos sicólogos deportivos y con experiencia en árbitros , es desde mi punto de vista el mas interesante acercamientos a varios aspectos del arbitraje deportivo. Muchos de los comentarios y sugerencias puestos en ente articulo fueron inspirados por su excelente trabajo.
CONCENTRACIÓN.
La concentración constituye el FUNDAMENTO BASICO para tomas las correctas decisiones en un juego de movimientos rápidos como es del baloncesto. Los árbitros deben :
OBSERVAR LA ACCION (VER).
ANALIZAR LOS HECHOS (ANALIZAR).
COMPARAR EL RESULTADO CON LA REGLAS (BUSCAR).
DECIDIR SI UNA VERDADERAMENTE UNA INFRACCION OCURRIO (DECIDIR).
SONAR EL SILBATO O NO SONARLO.
Todo esto en un abrir y cerrar de ojos, por lo tanto una satisfactoria concentración asegura que el juego es administrado eficientemente evitando errores.
La concentración puede ser definida como la HABILIDAD PARA ENFOCARSE EN ASPECTOS RELEVANTES EN UN ENTORNO O AMBIENTE Y PODER MANTENERSE CONCENTRADO SOBRE EL CURSO DEL CONTEXTO DE IMPORTANCIA. La concentración es una habilidad y un proceso continuo. En el juego del baloncesto, las señales o intenciones son numerosas y siempre cambiantes. La acción determina que es relevante y que no. Cuando el juego esta en proceso , cada arbitro tiene una responsabilidad inicial por una área especifica en el campo y por los jugadores en esa área. Los árbitros deben poner atención en que están haciendo los jugadores e intentar anticipar las acciones futuras. Señales o acciones irrelevantes requieren de atención, estas señales incluyen el ruido del publico inconforme , jugadores y entrenadores inconformes , pensando en los cambios del juego , procurando no sancionar una falta o cometer errores por sus miedos. POR ESO ES IMPORTANTE MANTENER LA MENTE DESPIERTA DE PENSAMIENTOS IRRELEVANTES QUE NO SON DEL CASO.
CONCENTRACIÓN ESTA RELACIONADA CON MOTIVACIÓN.
El aburrimiento es un potente enemigo de la motivación y la concentración. Es difícil concentrarse en algo si uno esta realmente interesado en el tema, como por ejemplo un juego donde en el primer cuarto de una exhibición el marcador esta 18-2 , aun en estos casos, el arbitro debe estar siempre colocando atención a su trabajo, es su deber hacer el mejor trabajo todo el tiempo como un buen padre de familia.. El contesto en si mismo no es lo que desafía la motivación en orden a incrementar su interés.
DESDE QUE USTED LLEGAS ALLÍ, DEBE INTENTAR HACER LAS COSAS LO MAS AGRADABLE POSIBLE. IGNORE LA MALA CALIDAD DEL JUEGO Y TRABAJE MUY DURO PARA VER CADA SITUACIÓN Y NO ECHE DE MENOS HACER SONAR EL PITO.
TRATE DE HACER UN JUEGO PERFECTO.
NO SE PREOCUPE POR LOS ASUNTOS EXTERNOS.
MANTENGA SU PERSONALIDAD.
El otro fin del espectro en términos de generar interés por el juego en si mismo, es el partido del campeonato, ese gran partido que usted ha estado esperando , es fácil animarse con uno de estos juegos, no necesita motivación extra, sin embargo su motivación debe enfrentarse a otro poderoso enemigo in esta situación: ANSIEDAD y el MIEDO de cometer errores y de arruinar el juego y quedar mal visto.
CUANDO ESTA ARBITRANDO EL JUEGO DE SU VIDA, SE NECESITA UN MODO EXTERNO DE ATENCIÓN , SE NECESITA PROCESAR DIFERENTE INFORMACIÓN VISUAL DEL ENTORNO PUES UN ALTO NIVEL DE ANSIEDAD ESTRECHA SU ATENCIÓN Y USUALMENTE DIRECTAMENTE HACIA SU INTERIOR. CUANDO SE ESTA DEMASIADO ANSIOSO, SE PONE DEMASIADA ATENCIÓN HACIA UNO MISMO EN LOS MIEDOS Y PREOCUPACIONES.
Nadie es inmune a algún grado de ansiedad, en una situación importante, de hecho un cierto nivel de extraes es saludable porque lo mantiene activo. Lo importante es reconocer cuando la ansiedad esta alcanzando un grado donde su concentración se ve afectada.
Se debe ser conciente de sus pensamientos y si no se concentran en la acciones a su alrededor, hay una falla y necesita tomar correctivos. Para hacer todo esto, se requiere de practica , un cierro dominio y poder de técnicas de relajación es obligatorio.
RESPIRACIÓN PROFUNDA.
CAPACIDAD DE CONTRACCIÓN MUSCALAR,
CAMBIO TOTALES DE RELAJACIÓN DE PENSAMIENTO NEGATIVOS A POSITIVOS.
Estas técnicas ayudan a reducir la ansiedad y a lograr una adecuada concentración.
Apoyarse en frases y señales positivas como :
RELAX.
CALMA.
TRANQUILO.
SOY EL MEJOR.
AUNQUE PARA ALGUNAS PERSONAS UN JUEGO DE BALONCESTO ES EL FIN DEL MUNDO, RECUERDE QUE ES SOLO UN JUEGO. MANTENGA ESTO EN PERSPECTIVA. CADA PERSONA DEBE DESARROLLAR LA TÉCNICA QUE LE FUNCIONE MEJOR PARA CONTROLAR LA ANSIEDAD.
Como se menciono arriba, la habilidad para mejorar la concentración puede ser mejorada tanto como su voluntad de trabajo lo quiera. Al final de las temporadas, es el mejor espacio para implementar un programa de entrenamiento mental.
El primer paso es identificar que también esta su habilidad y si esta es una área que pueda mejorar.
Weinberg y Richardson diseñaron un test de auto ayuda sobre las habilidades de concentración, para tratar de identificar su nivel de concentración . Si alguien desea trabajar en ejercicios para mejorar, a continuación se presentan alguno cosas que puede poner en practica.
APRENDIENDO COMO PONER ATENCIÓN.
Primero siéntese o recuéstese en una posición confortable.
Tome un poco de aire y relájese.
Ponga atención en lo que escucha alrededor e identifique cada sonido.
Luego escuche todos los sonidos externos e intente escribir cada uno de ellos.
Ahora ponga atención a su cuerpo y a lo que siente.
Piense en la silla que soporta su cuerpo, en el ritmo de su respiración, en el nivel de relajación de cada parte de su cuerpo. Deténgase un poquito en cada una de esta sensaciones.
Luego, intente hacer la experiencia todas de una vez sin nombrar nada en particular.
Ahora, peinase en sus pensamientos y emociones. Permita que estos fluyan, no lo force a nada en particular. Permita que solo fluyan.
Ahora intente la experiencia en sentir y pensar en un solo tiempo. Deje ir todos los pensamientos y relájese.
Finalmente ubique algunos objetos frente a usted, mientras los mira directamente todos al mismos tiempo utilizando su visión periferia y sin fijar la mirada en ninguno en particular.
Ahora localice un solo objeto hasta que desaparezcan los demás de su vista. Mantenga su foco mientras se desplaza lentamente hacia atrás , abriendo el espacio. Hágase de cuenta que su visión es como un Zoom que aumenta reduce los espacios.
APRENDIENDO COMO MANTENERSE ENFOCADO.
Encuentre un lugar donde no haya distracción. Seleccione un objeto para focalizar. Sostenga el objeto en sus manos y examine en todos los detalles su textura, sus colores y si peso. Si su pensamiento se va lejos del objeto, regrese nuevamente a el. Registre cuanto tiempo puede puede enfocarse totalmente en el objeto.
Una vez se capaz de permanecer enfocado continuamente por 5 minutos, intente nuevamente en la presencia de alguna distracción (musica, TV), Vea como a través del tiempo y a pesar de las distracciones, usted puede mantenerse enfocado.
PRACTICANDO EL JUEGO DE LA CONCENTRACIÓN.
Imaginar o visualizar es una técnica usada por muchos atletas para mejorar su confianza y rendimiento. Esto también puede ser extremadamente importante para los árbitros. Una sesión de imágenes no debe ser menor a 10 o 15 minutos.
PRIMERO RELAJASE Y VACIÉ SU CABEZA.
ENTONCES CREE IMÁGENES EN SU MENTE DE USTED MISMO VIÉNDOSE EN LA CANCHA CUBRIENDO UNA PARTICULAR SECUENCIA DEL JUEGO Y LOGRANDO UNA EXCELENTE UBICACIÓN Y HACIENDO TOMANDO UNA BUENA DECISIÓN, ACEPTADA POR EL RUIDOSO PUBLICO, UN JUGADOR O ENTRENADOR TEMPERAMENTAL.
CUANDO LOGRA CREAR ESTA IMÁGENES OBTIENE ENVOLVER SUS SENTIDOS, DE LA VISION, EL OÍDO EL OLFATO Y EL TACTO.
MANTENGA LA VISIÓN LO MAS REAL POSIBLE.
VEASE ASI MISMO MANEJANDO CADA COSA PERFECTAMENTE DE LAS SITUACIONES POR USTED CREADAS.
PREPARACIÓN EN EL LUGAR DEL JUEGO.
Hay también algunas cosas que puede poner en antes del juego.
INICIE CON UNA BUENA CHARLA PREJUEGO CON SU COMPAÑERO.
MIENTRAS PUEDA, PROCURE NO DISCUTIR SOBRE ALGO QUE DESCONOCE.
LOS MINUTOS PREVIOS AL JUEGO ES DONDE ESTA LA GRAN OPORTUNIDAD DE PARA QUE SU MENTE LOGRE EL NIVEL DE ACTIVACION ADECUADO.
USTED NO PUEDE LLEGAR A LA CANCHA IMPACIENTE O MUY EXCITADO.
DURANTE EL JUEGO INTERIORISE SEÑALES TALES COMO “ MOVILIDAD”, “RELAJADO”, “ ABRIR ESPACIOS”, “PENETRACIÓN”, “UBIQUE LA DEFENSA”.
CUANDO UNA FALTA ES SANCIONADA, UBIQUE LA LANZADOR AUN SI USTED SABE QUE NO HAY TIROS LIBRES. REPITA CINCO VECES EL NUMERO EN SU CABEZA.
USTED NO QUISIERA SER TOMADO POR SORPRESA CUANDO AL REGRESO DE UN TIEMPO COMPUTABLE SE DEBA PONER AL LANZADOR CORRECTO.
AL INICIO DE CADA TIEMPO COMPUTABLE, COMO USTED SE ESTA MOVIENDO PARA UBICARSE A LA ESPERA DE REINICIAR EL JUEGO, REPASE QUE ES LO QUE SIGUE EN SU CABEZA: “ROJO TIENE LA PELOTA EN LA LÍNEA LATERAL” O “ DOS TL PARA 12 BLANCO.
USE EL TIEMPO PARA TOMAR DOS RESPIRACIONES PROFUNDAS, RELÁJESE Y REPASE SU CONCENTRACIÓN.
MANTENGASE EN EL PRESENTE.
SI HACE UNA MALA PITADA, ACEPTALA Y CONTINUE.
NO SE AUTORECRIMINE.
NO SE PREOCUPE SOBRE LO QUE PUDO SUCEDER.
ESTE LISTO PARA MANJAR CADA COSA CALMADAMENTE.
CONTROLE SUS EMOCIONES.
DESE POR ENTERADO CUANDO UN ENTRENADOR, JUGADOR AUN UN ESPECTADOR ESTA HACIENDO QUE USTED SE ENFUREZCA Y CALMESE.
NO DEJE SU MENTE EN ESTADO ESTATICO, PUES ESTO PUEDE INFLUIR EN SU JUZGAMIENTO.
EN OTRA PALABRAS, SOLAMENTE CONCENTRESE EN LA INFORMACIÓN QUE LE AYUDARA A TENER EL MEJOR JUEGO POSIBLE.
Para ser un arbitro exitoso, se debe controlar cada cosa que puede ser controlada especialmente uno mismo.
El perfecto conocimiento de las reglas y de la mecánica del arbitraje para cubrir la cancha y estar en la posición donde toda la acción pueda ser vista , debe convertirse en un engranaje que requiere un mínimo de con voluntad y conciencia y se vuelve automático. No se requiere demasiado tiempo de concentración. Cuando aprenda, a mantenerse concentrado y enfocado, esto se convertirá en una fuente de su propia confianza y así los árbitros pueden enfocarse en evaluar las acciones del jugadores y decidir sancionar o dejar jugar.
La concentración es un gran activo
No es una habilidad innata.
Requiere de trabajo.
Invierta unos cuantos minutos en un plan para desarrollar habilidades mentales , si aspira a convertirse en un arbitro de primera línea.
LEER EL JUEGO
Leer el juego es muy complejo, y para algunos árbitros que no juegan baloncesto y sienten la emoción del mismo les es muy difícil; y es verdad hay árbitros que no juegan baloncesto, parece estraño que usted juzgue acciones que usted mismo no a vivido, pero es así.
Leer el juego es saber que va a hacer la defensa en un momento determinado.
Leer el juego es saber quien será o quienes van a ser los jugadores que cargaran con la labor ofensiva, para quien se organizo una jugada, o bloqueos, y enfocar nuestras vistas en esa parte que definitivamente afecta el desarrollo del partido.
Pero se da la peculiaridad que a veces un "dirigente" no tiene organizada su ofensiva o simplemente sale un loco que se quiere hacer héroe y toma un rol para el cual no fue nombrado; pero son cosas que pasan.
Leer el juego es saber cuando viene una sustitución o un tiempo muerto, porque se entiende que se esta perdiendo ventaja en el marcador, el equipo contrario se esta alejando mucho, o hay que organizar y replantear defensiva u ofensiva.
Leer el juego es saber que en la defensa presionante se cometen mas faltas en el saque del balón y en la media cancha, y que en las defensas zonales hay diferencias, 3-2 (para evitar lances de 3), 2-1-2 (para evitar la penetración desde los lados y obligar a lanzar de 3), 1-2-2 (para despejar la punta y fortalecer la parte delantera), y una casi nunca usada 1-3-1 (que sirve para evitar las penetraciones, y hacer trampas a los aleros en las esquinas.
Para saber todas estas cosas y muchas mas hay que saber como accionan los jugadores: cual es su lado fuerte, quien solo defiende, quien solo bloquea, quien ayuda en el dribleo, "quien entro a dar un golpe", cuales jugadores han tenido problemas; todo esto se consigue leyendo, estudiando equipos y jugadores, y comunicando las cosas que pasan de torneo en torneo
EL ÁRBITRO QUE NECESITA EL BALONCESTO DE HOY
Generalmente se comenta, y no sin razón, que aquel que no tiene una pizca de ambición o la pone en sus actividades tanto laborales como deportivas, no aparenta tener proyecciones de futuro; y en el arbitraje suele ocurrir. El error está en que cuando no se consigue un objetivo deseado nos sentimos frustrados, y este sentimiento nos invade y lo hacemos patente en nuestra forma de arbitrar. Cuando estamos inmersos en el inicio de una nueva temporada sería bueno recordar ciertos caracteres y matices para diferenciar a un buen árbitro que no se deja arrastrar por la falta de ambición:
Confianza en nosotros mismos
La mayoría de las veces es un elemento que juega en nuestra contra, pues arriesgamos innecesariamente hasta un límite, sin saber a ciencia cierta los recursos de los que disponemos.
Mejoras en las instalaciones
Nos encontramos con buenas instalaciones deportivas en las que, por regla general, es muy cómodo arbitrar y, sin embargo, nos relajamos inusualmente.
Entrenadores preparados
Los entrenadores demuestran tener una mejor preparación y conocimientos de las reglas de juego, lo que les permite el uso de tácticas desestabilizadoras, que muchas veces no sabemos evitar.
Todos los partidos merecen el mejor arbitraje
Por ello, es positivo acertar plenamente el medio de conducción del mismo.
Preparación psicológica
Muchos árbitros hacen alardes de preparación físico, pero ¿Estamos preparados psicológicamente para el desgaste que supone un partido?
Confianza
El equipo arbitral tiene que demostrar desde un primer momento que existe confianza, es un trabajo de dos árbitros con la colaboración de los oficiales de mesa.
Serenidad
Tenemos que aparentar serenidad, y evitar el reflejar con los gestos de la cara un estado emocional determinado.
Sana ambición por mejorar
Se ha de procurar no caer en la desidia de arbitrar por arbitrar, ya que he alcanzado una meta: lo difícil es mantenerse.
Elegancia del cisne
Se ha hablado muchas veces de la "elegancia del cisne", el árbitro debe demostrar flexibilidad en los gestos, mantener posturas adecuadas, su colocación no tiene matices abruptos,...
Contactos incidentales
Metidos de lleno en el devenir del partido, hay que tener muy claro que el público paga por ver un espectáculo que cuando menos interrupciones tenga, mejor: sancionar sólo lo que influya en el juego.
Buenas colocaciones
Si no estamos bien colocados, difícilmente podremos juzgar una acción que no hemos visto con claridad.
Inventar situaciones
Cuando estamos un periodo de tiempo sin intervenir en el partido, inventamos situaciones para ganar protagonismo y para demostrar que estamos allí; esta idea hay que desecharla de la imaginación.
Impulso del instinto
En ocasiones hay que reprimir el impulso del instinto, que nos lleva a tomar decisiones erróneas, y en otros casos a cobrar el deseo de cancelar deudas con jugadores o entrenadores como si de un ajuste de cuentas se tratase. Después de haber tomado una decisión, hemos de borrar de inmediato esa sensación de nuestra imaginación y volvernos a centrar en la próxima situación que ocurra.
Mantener siempre el autocontrol
No debemos permitir que nadie intente dirigir nuestra forma de actuar: hemos tomado una responsabilidad y con ella llegaremos al final.
Sencillez
En todas las situaciones hay que actuar con sencillez y bondad manteniendo u grado supremo de autocontrol básico para llevar a buen fin el partido.
Buenas personas
Quien quiera ser buen árbitro, antes debe ser buena persona y poseer también un buen carácter, un buen afianzamiento en las reglas de juego, estar siempre abiertos a las sugerencias tanto de los técnicos de arbitraje como de los propios compañeros, mantener una preparación adecuada (físicamente hablando), y actuar siempre con mucha astucia, que es la base de una buena experiencia.
Análisis final
Cuando acabe el partido, hacer un análisis realista y objetivo basado en nuestra conciencia, sin que nos preocupe el porvenir de un futuro que se hace presente en otro partido, que merece todo nuestro interés y dedicación.
Como final se detallarán los factores que, interrelacionados, resume nuestro arbitraje:
Factores deportivos-arbítrales
•Condición física
•Código de juego
•Cooperación
•Conocimiento del juego
•Conocimiento mecánica arbitral
•Conocimiento psicológico
Factores personales
•Factor X: Talento natural
•Factor Y: Actitud
•Factor Z: Suerte
Confianza en nosotros mismos
La mayoría de las veces es un elemento que juega en nuestra contra, pues arriesgamos innecesariamente hasta un límite, sin saber a ciencia cierta los recursos de los que disponemos.
Mejoras en las instalaciones
Nos encontramos con buenas instalaciones deportivas en las que, por regla general, es muy cómodo arbitrar y, sin embargo, nos relajamos inusualmente.
Entrenadores preparados
Los entrenadores demuestran tener una mejor preparación y conocimientos de las reglas de juego, lo que les permite el uso de tácticas desestabilizadoras, que muchas veces no sabemos evitar.
Todos los partidos merecen el mejor arbitraje
Por ello, es positivo acertar plenamente el medio de conducción del mismo.
Preparación psicológica
Muchos árbitros hacen alardes de preparación físico, pero ¿Estamos preparados psicológicamente para el desgaste que supone un partido?
Confianza
El equipo arbitral tiene que demostrar desde un primer momento que existe confianza, es un trabajo de dos árbitros con la colaboración de los oficiales de mesa.
Serenidad
Tenemos que aparentar serenidad, y evitar el reflejar con los gestos de la cara un estado emocional determinado.
Sana ambición por mejorar
Se ha de procurar no caer en la desidia de arbitrar por arbitrar, ya que he alcanzado una meta: lo difícil es mantenerse.
Elegancia del cisne
Se ha hablado muchas veces de la "elegancia del cisne", el árbitro debe demostrar flexibilidad en los gestos, mantener posturas adecuadas, su colocación no tiene matices abruptos,...
Contactos incidentales
Metidos de lleno en el devenir del partido, hay que tener muy claro que el público paga por ver un espectáculo que cuando menos interrupciones tenga, mejor: sancionar sólo lo que influya en el juego.
Buenas colocaciones
Si no estamos bien colocados, difícilmente podremos juzgar una acción que no hemos visto con claridad.
Inventar situaciones
Cuando estamos un periodo de tiempo sin intervenir en el partido, inventamos situaciones para ganar protagonismo y para demostrar que estamos allí; esta idea hay que desecharla de la imaginación.
Impulso del instinto
En ocasiones hay que reprimir el impulso del instinto, que nos lleva a tomar decisiones erróneas, y en otros casos a cobrar el deseo de cancelar deudas con jugadores o entrenadores como si de un ajuste de cuentas se tratase. Después de haber tomado una decisión, hemos de borrar de inmediato esa sensación de nuestra imaginación y volvernos a centrar en la próxima situación que ocurra.
Mantener siempre el autocontrol
No debemos permitir que nadie intente dirigir nuestra forma de actuar: hemos tomado una responsabilidad y con ella llegaremos al final.
Sencillez
En todas las situaciones hay que actuar con sencillez y bondad manteniendo u grado supremo de autocontrol básico para llevar a buen fin el partido.
Buenas personas
Quien quiera ser buen árbitro, antes debe ser buena persona y poseer también un buen carácter, un buen afianzamiento en las reglas de juego, estar siempre abiertos a las sugerencias tanto de los técnicos de arbitraje como de los propios compañeros, mantener una preparación adecuada (físicamente hablando), y actuar siempre con mucha astucia, que es la base de una buena experiencia.
Análisis final
Cuando acabe el partido, hacer un análisis realista y objetivo basado en nuestra conciencia, sin que nos preocupe el porvenir de un futuro que se hace presente en otro partido, que merece todo nuestro interés y dedicación.
Como final se detallarán los factores que, interrelacionados, resume nuestro arbitraje:
Factores deportivos-arbítrales
•Condición física
•Código de juego
•Cooperación
•Conocimiento del juego
•Conocimiento mecánica arbitral
•Conocimiento psicológico
Factores personales
•Factor X: Talento natural
•Factor Y: Actitud
•Factor Z: Suerte
PERFIL DEL ÁRBITRO
Considerando tres factores: 1) que los árbitros actúan en la instancia más significativa del deporte, la competencia; 2) que las Reglas entregan un tremendo poder a los árbitros, y 3) que las consecuencias de sus decisiones equivocadas tienen un gran impacto, no sólo para los deportistas afectados, sino para el sistema en su conjunto, podemos definir un ideal de Juez Árbitro diciendo que toda persona que ejerza dicha función debe tratar de ser, poniendo en ello toda su voluntad e inteligencia, Sabio, Maestro, Honesto, Capaz, Imparcial, Impersonal, Justo y Sereno; y como tal debe ser reconocido por los otros componentes del sistema, si los demás no lo reconocen como árbitro idóneo, no es realmente un árbitro, ya que no basta creerse árbitro o tener el reconocimiento formal, sino que se necesita la aprobación, la aceptación y el reconocimiento del medio.
Ser Sabio, es tener un desarrollo emocional armonioso, ser juicioso y cuerdo, significa actuar sin altanería, actuar con prudencia en las competencias, tener control sobre sus emociones, conocimiento exacto de la letra y un dominio del espíritu de las reglas que se debe cumplir y hacer cumplir en el ejercicio de su función. Un árbitro sabio nunca amenaza ni persigue a un jugador, a un dirigente o entrenador, ni dentro ni fuera del ámbito de una competencia, nunca descalifica a un deportista o persigue a algún entrenador o dirigente por venganza o para demostrar su poder, es respetuoso con los jueces y con sus colegas árbitros cuando no está cumpliendo las funciones de arbitraje y está consciente que en las competencias no es el protagonista. Ser sabio significa saber escuchar a los demás y aprender de todos. Un árbitro sabio conoce y actúa siempre en su ámbito, respetando el ámbito de entrenadores y dirigentes. Un árbitro sabio sabe que las decisiones arbitrales provocan reacciones emocionales en entrenadores, dirigentes y público, por lo que reacciona con dignidad ante el natural roce que esas emociones provocan, aclara su decisión y posición con quien corresponda, olvida el hecho una vez finalizada la competencia y no lo transforma en conflicto fuera de la cancha.
Ser Maestro, lo que no significa que sea un iluminado que deba ser seguido y escuchado, sino que significa que sabe aprovechar las circunstancias que se dan en una competencia, en una reunión, en un curso o en una conversación informal, para cooperar a que cada juez se descubra a sí mismo, descubra y perciba la realidad y aprenda por sí mismo.
Ser Honesto es tener un profundo y sincero respeto por el derecho de todas las personas que participan en el juego y un sentido cabal de las limitaciones que ese derecho impone a sus propias atribuciones. La Honestidad debe existir y manifestarse en la intención y en la acción del
árbitro. Debe saber reconocer sus errores y aceptar las críticas y sugerencias de los demás miembros de su entorno, pues todos tienen derecho a aportar.
Ser Capaz, tanto física como intelectualmente, para ejercer la función que le corresponde. Una memoria frágil que olvida el texto de las reglas, la incapacidad para comprender las regla o para relacionar una disposición reglamentaria con otra, la falta de liderazgo para orientar el trabajo en
equipo, una vista defectuosa que dificulta la apreciación de una falta, unos músculos flojos que no soportan una jornada larga, constituyen formas de incapacidad para un adecuado cumplimiento de la función de árbitro.
Ser Imparcial significa actuar sin que consideraciones ajenas al espíritu de las reglas, expresado en su letra, influyan en sus decisiones. En el momento de la competencia, cuando los rivales se enfrentan para dirimir superioridades deportivas, todos ellos son exactamente iguales. A ninguno
corresponden privilegios de antigüedad, de club, de familia o de cualquier otro orden que sean ajenos a la condición propia de la capacidad deportiva, puesta en juego en el momento de la competición.
Ser Impersonal es observar el juego deportivo sin que las inclinaciones, opiniones, creencias o afectos personales influyan en la apreciación de los hechos y las decisiones consecuentes.
Ser Justo es tener una clara noción cuando una falta ha sido cometida transgrediendo la letra y el espíritu de la regla. Es evaluar si el hecho involucra un deliberado intento de obtener ventaja ilícita, si es un error técnico o una falta de destreza del jugador, si es un accidente, si es consecuencia de las condiciones del escenario de competencia o si es consecuencia del error de un juez. Ser justo es aplicar siempre el mismo criterio en una misma competencia. Ser justo es considerar en sus decisiones los objetivos del evento, el nivel de los jugadores y las condiciones de la cancha. El sentido de justicia involucra también la seguridad del árbitro de que una falta realmente ha sido cometida, saber reconocer las limitaciones humanas y los errores cometidos por él o por algún miembro de su equipo. Ser justo es tener conciencia que debe juzgar a los competidores no a las reglas.
Ser Sereno significa analizar con calma cualquier situación que deba resolver. Significa saber escuchar las razones de las personas autorizadas para darlas o que crea útiles para ayudarle a resolver. Ser Sereno significa observar sin apasionamiento y excesiva premura los diversos aspectos de una situación, teniendo en cuenta las disposiciones reglamentarias y los derechos de cada cual. Ser Sereno significa tomar decisiones sólo una vez analizadas todas las circunstancias y no actuar influenciado por las presiones de delegados, jueces o público. Ser Sereno significa no alterarse cuando un jugador, el público, un entrenador o un delegado reaccionan agresivamente por una decisión u otra situación conflictiva.
Además, un árbitro tiene que estar satisfecho con su vida familiar, personal y laboral y no buscar en la función de juez deportivo la satisfacción de frustraciones o ambiciones personales.
El árbitro es una persona respetable y por lo tanto debe respetar a los demás, respetarse a sí mismo y exigir se le brinde respeto. Un árbitro no lo es sólo los fines de semana, cuando participa en una competencia, ser árbitro implica aportar al desarrollo del baloncesto, contribuyendo con sus conocimientos y experiencias, promoviendo la incorporación de nuevos jueces, incentivando la práctica del deporte con sentido agonístico, estudiando e investigando para ser cada día mejor, haciendo esfuerzos para superar sus deficiencias personales y velando siempre por el desarrollo de las competencias en un ambiente en que impere el fair play, el juego limpio
Ser Sabio, es tener un desarrollo emocional armonioso, ser juicioso y cuerdo, significa actuar sin altanería, actuar con prudencia en las competencias, tener control sobre sus emociones, conocimiento exacto de la letra y un dominio del espíritu de las reglas que se debe cumplir y hacer cumplir en el ejercicio de su función. Un árbitro sabio nunca amenaza ni persigue a un jugador, a un dirigente o entrenador, ni dentro ni fuera del ámbito de una competencia, nunca descalifica a un deportista o persigue a algún entrenador o dirigente por venganza o para demostrar su poder, es respetuoso con los jueces y con sus colegas árbitros cuando no está cumpliendo las funciones de arbitraje y está consciente que en las competencias no es el protagonista. Ser sabio significa saber escuchar a los demás y aprender de todos. Un árbitro sabio conoce y actúa siempre en su ámbito, respetando el ámbito de entrenadores y dirigentes. Un árbitro sabio sabe que las decisiones arbitrales provocan reacciones emocionales en entrenadores, dirigentes y público, por lo que reacciona con dignidad ante el natural roce que esas emociones provocan, aclara su decisión y posición con quien corresponda, olvida el hecho una vez finalizada la competencia y no lo transforma en conflicto fuera de la cancha.
Ser Maestro, lo que no significa que sea un iluminado que deba ser seguido y escuchado, sino que significa que sabe aprovechar las circunstancias que se dan en una competencia, en una reunión, en un curso o en una conversación informal, para cooperar a que cada juez se descubra a sí mismo, descubra y perciba la realidad y aprenda por sí mismo.
Ser Honesto es tener un profundo y sincero respeto por el derecho de todas las personas que participan en el juego y un sentido cabal de las limitaciones que ese derecho impone a sus propias atribuciones. La Honestidad debe existir y manifestarse en la intención y en la acción del
árbitro. Debe saber reconocer sus errores y aceptar las críticas y sugerencias de los demás miembros de su entorno, pues todos tienen derecho a aportar.
Ser Capaz, tanto física como intelectualmente, para ejercer la función que le corresponde. Una memoria frágil que olvida el texto de las reglas, la incapacidad para comprender las regla o para relacionar una disposición reglamentaria con otra, la falta de liderazgo para orientar el trabajo en
equipo, una vista defectuosa que dificulta la apreciación de una falta, unos músculos flojos que no soportan una jornada larga, constituyen formas de incapacidad para un adecuado cumplimiento de la función de árbitro.
Ser Imparcial significa actuar sin que consideraciones ajenas al espíritu de las reglas, expresado en su letra, influyan en sus decisiones. En el momento de la competencia, cuando los rivales se enfrentan para dirimir superioridades deportivas, todos ellos son exactamente iguales. A ninguno
corresponden privilegios de antigüedad, de club, de familia o de cualquier otro orden que sean ajenos a la condición propia de la capacidad deportiva, puesta en juego en el momento de la competición.
Ser Impersonal es observar el juego deportivo sin que las inclinaciones, opiniones, creencias o afectos personales influyan en la apreciación de los hechos y las decisiones consecuentes.
Ser Justo es tener una clara noción cuando una falta ha sido cometida transgrediendo la letra y el espíritu de la regla. Es evaluar si el hecho involucra un deliberado intento de obtener ventaja ilícita, si es un error técnico o una falta de destreza del jugador, si es un accidente, si es consecuencia de las condiciones del escenario de competencia o si es consecuencia del error de un juez. Ser justo es aplicar siempre el mismo criterio en una misma competencia. Ser justo es considerar en sus decisiones los objetivos del evento, el nivel de los jugadores y las condiciones de la cancha. El sentido de justicia involucra también la seguridad del árbitro de que una falta realmente ha sido cometida, saber reconocer las limitaciones humanas y los errores cometidos por él o por algún miembro de su equipo. Ser justo es tener conciencia que debe juzgar a los competidores no a las reglas.
Ser Sereno significa analizar con calma cualquier situación que deba resolver. Significa saber escuchar las razones de las personas autorizadas para darlas o que crea útiles para ayudarle a resolver. Ser Sereno significa observar sin apasionamiento y excesiva premura los diversos aspectos de una situación, teniendo en cuenta las disposiciones reglamentarias y los derechos de cada cual. Ser Sereno significa tomar decisiones sólo una vez analizadas todas las circunstancias y no actuar influenciado por las presiones de delegados, jueces o público. Ser Sereno significa no alterarse cuando un jugador, el público, un entrenador o un delegado reaccionan agresivamente por una decisión u otra situación conflictiva.
Además, un árbitro tiene que estar satisfecho con su vida familiar, personal y laboral y no buscar en la función de juez deportivo la satisfacción de frustraciones o ambiciones personales.
El árbitro es una persona respetable y por lo tanto debe respetar a los demás, respetarse a sí mismo y exigir se le brinde respeto. Un árbitro no lo es sólo los fines de semana, cuando participa en una competencia, ser árbitro implica aportar al desarrollo del baloncesto, contribuyendo con sus conocimientos y experiencias, promoviendo la incorporación de nuevos jueces, incentivando la práctica del deporte con sentido agonístico, estudiando e investigando para ser cada día mejor, haciendo esfuerzos para superar sus deficiencias personales y velando siempre por el desarrollo de las competencias en un ambiente en que impere el fair play, el juego limpio
LAS EXIGENCIAS DEL BALONCESTO ACTUAL PARA CON EL ARBITRAJE
Durante estos últimos años, hemos visto y hemos sido testigos de un desarrollo excepcional del básquetbol mundial. Un análisis competente y minucioso nos permitirá llegar a la conclusión de que cada año el básquetbol en general da un paso hacia adelante. Echando una mirada hacia el pasado, resulta casi imposible no percatarse de la diferencia contundente que existe entre la calidad y la técnica de los anteriores Juegos Olímpicos de los actuales, cosa que no sólo ocurrió con el básquetbol sino con todos los demás deportes.
El básquetbol moderno es una combinación armoniosa, abarcando una velocidad fulgurante en las acciones, unas cualidades atléticas excelentes y una técnica depurada. Es lógico que el desarrollo del juego esté estrechamente vinculado al arbitraje, pues son precisamente los árbitros quienes hacen posible la aplicación del espíritu del básquetbol actual en las canchas de juego. En consecuencia, cuando se habla del básquetbol moderno es preciso evocar el término de arbitraje moderno. Algunos especialistas competentes opinan, equivocadamente que el arbitraje moderno representa una categoría de técnicos completamente nueva, que difiere en todo de las leyes y normas del arbitraje clásico. Por el contrario, la diferencia esencial es que determinados elementos constitutivos del arbitraje que antes tenían un carácter menos transcendentes y fundamentales, hoy han adquirido una importancia primordial. Existen asimismo algunas facetas más modernas en determinadas técnicas del juego que deben ser observadas por los árbitros para llegar a tomar una decisión lógica y adecuada. Intentaremos a continuación, esquematizar los más importantes de estos nuevos conceptos y exigencias.
CONDICIÓN FISICA DE LOS ARBITROS: la dinámica del juego y las cualidades atléticas de los jugadores son las causas principales de la acrecentada potencia del básquetbol moderno. La rapidez de las acciones y la participación en las mismas de variaos jugadores acarrean, a menudo, unas faltas en cadena que se suceden a veces, con una diferencia de una fracción de un segundo. Para sancionar la primera de estas faltas, es necesario que el silbato del árbitro sea instantáneo. Pero para seguir lo más cerca posible, el árbitro también tiene que correr velozmente y, en algunos casos, debería incluso hacerlo con más rapidez que los propios jugadores; en consecuencia, debe poseer las mismas cualidades físicas y la misma resistencia. Una insuficiente movilidad provoca, a menudo, incluso en los árbitros veteranos, unas decisiones basadas en la presunción. Frecuentemente presenciamos casos en los que una sanción impuesta por el árbitro, incluso muy justa, pero señalada desde lejos del sitio donde se produjo, acarrea unas protestas espontáneas de parte de jugadores y espectadores. Una distracción, incluso momentánea, de la atención, puede repercutir de modo negativo en el resultado final. La capacidad de concentración disminuye considerablemente desde el momento de la aparición de los primeros síntomas de cansancio físico. Es entonces cuando las omisiones y las decisiones erróneas se hacen más frecuentemente. Lo mismo acontece para con los reflejos condicionados del árbitro. El desarrollo de este proceso puede ser considerablemente frenado por determinados factores que, incluso, pueden interrumpir la continuidad de sus fases consecutivas. Entre estos factores, mencionaremos:
1) el cansancio físico
2) una discusión con un jugador, entrenador, etc.
3) una sobreexcitación nerviosa provocada por los gritos de un público desencadenado y vociferante.
4) una comida copiosa o cierta cantidad de alcohol consumidas antes del juego.
5) un sueño profundo interrumpido muy poco tiempo antes del comienzo del partido.
6) problemas personales de diferente índole, etc.
En consecuencia un árbitro cansado se percata de una determinada falta cometida por un jugador, pero hasta el momento en que la contracción de sus músculos da paso al silbido, una nueva falta acaece, etc. A menudo presenciamos encuentros en los que los árbitros, cansados y jadeantes, se ven rebasados por el ritmo del juego dinámico. Por lo tanto tendremos un arbitraje desigual, al comienzo preciso y estricto; pasivo y vacilante hacia el final; precisamente en los momentos decisivos, cuando una o dos omisiones consecutivas hacen que el básquetbol degenere en rugby y pueden resultar fatídicas para el resultado final.
Incluso el mejor árbitro no está en condiciones de responder a las exigencias del básquetbol actual si quiere arbitrar sin una preparación física sistemática. Si insistimos tanto en la preparación física, es porque es la base fundamental de todos los demás elementos que componen la estructura de un buen arbitraje. El ritmo y las antiguas reglas permitían a árbitros dirigir el juego, durante largos períodos desde una posición estática. Podemos citar como ejemplo clásico la final de los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952 entre Estados Unidos y La Unión soviética, cuando transcurrieron más de 12 minutos sin que se produjera ninguna acción ofensiva ni defensiva de parte de ninguno de los dos equipos. El árbitro debe hacer precalentamiento durante 10 a 15 minutos antes del partido pues ello le permitirá comenzar el encuentro bien preparado para los futuros esfuerzos y mantener el ritmo ideal.
LA TECNICA DEL ARBITRAJE Y TRABAJO DE EQUIPO: entre los factores de acrecentada importancia para el básquetbol moderno, podemos citar la aplicación adecuada de determinados aspectos de la técnica del arbitraje. A menudo el campo visual de un árbitro se encuentra tapado por la presencia de jugadores delante de él y en consecuencia no ésta en condiciones de observar las faltas más patentes cometidas casi a su lado. El trabajo de equipo, la subdivisión especializada (pero no dogmática) de los movimientos y de las zonas, así como la estrecha cooperación de los árbitros, es decir, la estricta aplicación de la mecánica del arbitraje ha asumido una importancia dentro del básquetbol actual. Hoy en día, la participación activa y equilibrada de los dos jueces, es absolutamente indispensable para el buen arbitraje de un partido reñido.-
Eduardo Bianchi
Presidente de la Comisión Técnica
FIMBA
¿ QUÉ ES UNA FALTA TÉCNICA ?

El reglamento oficial de baloncesto es muy claro sobre el espiritu del juego: cada jugador tiene el derecho de tratar de conseguir la victoria, pero siempre dentro de las normas de deportividad y conducta que tratan de darle al baloncesto un grado de integridad y caballerosidad en el mundo de los deportes.
¿Que es una falta tecnica?
Se considera una falta tecnica cualquier falta de cooperacion o desobediencia deliberada o reiterada al espiritu del juego, o es una falta de jugador que no implica contacto, que es de de caracter
¿El arbitro debe prevenir una falta tecnica?
No debe, pero puede prevenir faltas tecnicas avisando o , incluso, pasando por alto infracciones menores, a menos que exista una repeticion de la misma infraccion despues del aviso.
Las Faltas tecnicas
a)De caracter conductual
1. Hacer caso omiso a las advertencias de los arbitros
2.car irrespetuosamente a los arbitros, oficiales de mesa o banca del equipo.
3. Utilizar lenguaje irrespetuoso o gestos que puedan ofender.
b)De orden administrativo
4. Molestar a un adversario o impedir su vision agitando las manos cerca de sus ojos
5. Retrasar el juego tocando el balon despues de que el balon atraviese la canasta. (Tocando el balon o empujandolo para alejarlo del jugador contrario que va a realizar un saque)
6. Retrasar el balon evitando que un saque se realice con rapidez. (Estorbando para que el contrario se haga del balon para sacar de la linea de fondo o lateral)
7. Dejarse caer para simular una falta. (Normalmente ofensiva)
8. Colgarse del aro, a menos que lo haga para evitarse o evitar una lesion de alguien mas.
9. Tocar el balon durante el ultimo o unico tiro libre antes de que toque el aro o sea evidente que lo va a tocar. (Se otorga 1 punto al equipo del tirador, mas los tiros de la falta tecnica)
10. Las faltas tecnicas no se limitan a este listado, sino que se deja a consideracion del arbitro tomar el control del juego si es necesario marcar una falta tecnica por alguna otra situacion esta autorizado para hacerlo.
"Las decisiones de los arbitros son definitivas y no se pueden ignorar ni discutir" 38.3
FORMACIÓN DE NUEVOS VALORES
Por este medio la CMAAB ( Comisión Municipal de Árbitros y Apuntadores de Baloncesto de Cancun, les hace una atenta y cordial invitaión a jugadores, público en general para formar parte de está Agrupación, con la finalidad de hacer nuevos Árbitros y Apuntadores que puedan refrescar la plantilla del CMAAB, en el transcurso de la semana se conformará un grupo, hasta el momento hay 6 personas interesadas, se trabajará en las Intalaciones del Jacinto Canek, todos los dias a partir de las 19:00 y abarcaremos: Psicologia del arbitraje, mecánica, reglas, mesa de control, etc. cabe mencionar que este trabajo se realizará con el apoyo de todos los integrantes del grupo, brindando un dia de su tiempo para trabajar con los nuevos prospectos:
Esperamos que si tienes el gusto por ser un Árbitro o Apuntador CMAAB, las puertas están abiertas, comunicate o envianos un mail para ponernos de acuerdo:
Requisitos:
Ganas de aprender!!
!! DIVIERTETE ARBITRANDO !!
sábado, 21 de agosto de 2010
LA IMPORTANCIA DE LA CREDIBILIDAD
Los árbitros necesitan de varios elementos para realizar su trabajo eficazmente, con estos aprenden a dominar completamente su disciplina, uno de los más importantes después de tener la voluntad necesaria, es la credibilidad, ya que sin ella no se logra que los jugadores confíen en él y obtengan seguridad. Por tal razón es de gran importancia hacerse creer en los partidos con el fin de obtener mejores resultados, y que los deportistas, entrenadores y público sean testigos de buenas actuaciones.
La credibilidad no es otra cosa que el mayor o menor grado de fiabilidad que los integrantes de un partido depositan en los árbitros. La credibilidad es una herramienta importante porque les sirve a los árbitros para ganarse el respeto y sobre todo la obediencia de los jugadores.
Característica principal
La característica principal de la credibilidad es la persuasión, que no es otra cosa que exigir a los jugadores por medio de acciones a que hagan lo que el árbitro indica, sin persuasión no hay credibilidad, con esta se obliga a los jugadores con argumentos a creer en el árbitro. Una vez los jugadores creen en el árbitro depositan en él toda la confianza y se dedican a jugar, pero si no le creen, le protestan todas las decisiones y tratan de buscar la justicia por su propia mano.
Como persuadir
Dentro de las formas de persuadir a los jugadores para que crean en los árbitros se encuentra, la actitud y autoridad que este demuestra hacia el partido; las decisiones acertadas que toma; el respeto que da y exige; la forma como corre, se ubica y arbitra; el tono de voz que utiliza al ordenar, la convicción con que toma las decisiones, el sentido común que aplica, la concentración que tiene y el trabajo en equipo que practica, entre otras.
Para perfeccionarla
Si usted es de los que quiere perfeccionar su credibilidad a continuación se indican algunas recomendaciones esenciales: inicialmente logre un contacto visual efectivo, como sabrá, cuando se está arbitrando un partido, se necesita el contacto visual para transferir su entusiasmo, pasión y seguridad a través de los ojos; manténgase erguido y recuerde que su postura dice sobre usted, los jugadores interpretan las posturas relajadas de forma muy negativa. Cuidar la imagen personal y la manera de vestir, arbitrar con profesionalismo y comunicar un mensaje de autoridad siempre, le ayudarán mucho.
La credibilidad no es otra cosa que el mayor o menor grado de fiabilidad que los integrantes de un partido depositan en los árbitros. La credibilidad es una herramienta importante porque les sirve a los árbitros para ganarse el respeto y sobre todo la obediencia de los jugadores.
Característica principal
La característica principal de la credibilidad es la persuasión, que no es otra cosa que exigir a los jugadores por medio de acciones a que hagan lo que el árbitro indica, sin persuasión no hay credibilidad, con esta se obliga a los jugadores con argumentos a creer en el árbitro. Una vez los jugadores creen en el árbitro depositan en él toda la confianza y se dedican a jugar, pero si no le creen, le protestan todas las decisiones y tratan de buscar la justicia por su propia mano.
Como persuadir
Dentro de las formas de persuadir a los jugadores para que crean en los árbitros se encuentra, la actitud y autoridad que este demuestra hacia el partido; las decisiones acertadas que toma; el respeto que da y exige; la forma como corre, se ubica y arbitra; el tono de voz que utiliza al ordenar, la convicción con que toma las decisiones, el sentido común que aplica, la concentración que tiene y el trabajo en equipo que practica, entre otras.
Para perfeccionarla
Si usted es de los que quiere perfeccionar su credibilidad a continuación se indican algunas recomendaciones esenciales: inicialmente logre un contacto visual efectivo, como sabrá, cuando se está arbitrando un partido, se necesita el contacto visual para transferir su entusiasmo, pasión y seguridad a través de los ojos; manténgase erguido y recuerde que su postura dice sobre usted, los jugadores interpretan las posturas relajadas de forma muy negativa. Cuidar la imagen personal y la manera de vestir, arbitrar con profesionalismo y comunicar un mensaje de autoridad siempre, le ayudarán mucho.
viernes, 20 de agosto de 2010
PAUTAS PARA CONVERTIRSE EN UN ÁRBITRO RESPETADO Y ACEPTADO
Para arbitrar uno necesita conocer y entender las reglas y los mecanismos del juego. Pero el arbitraje va más allá de las reglas. Uno debe estar al tanto de todas las cosas cuando entra a una cancha.
INTEGRIDAD: Siempre mantenga sus principios en lo más alto. Asegúrese que el partido se dispute bajo las mismas reglas en ambas partes del campo. Algunas veces usted cometerá errores (todos somos humanos y eso ocurre), pero habrá oportunidades que le permita corregir el error sin tener que tomar una determinación mayor. Haga lo que sea correcto para el juego.
CORAJE: En muchos partidos se darán situaciones que serán un examen para su coraje y lo obligarán a cobrar cosas que son correctas en su conciencia pero que no serán muy populares. Cuando uno usa su sentido común de buena manera, se gana la confianza de los jugadores involucrados en el juego.
CONSISTENCIA: Cada situación es diferente, pero el nivel de seguridad que uno tiene en sí mismo se ve en cada situación que requiere una decisión suya. Eso no quiere decir que el total de las faltas cobradas tenga que ser “igual” para calificar su función como un buen arbitraje.
TEMPERAMENTO REGULAR: Es fácil mantener la calma cuando no ocurre nada. Es difícil hacerlo cuando la gente reacciona negativamente a la actuación de uno. Usted debe mantener la concentración en todo momento. No puede permitir que nada ni nadie lo haga perder su temperamento.
HUMILDAD: A veces hay una tendencia entre los árbitros a adoptar un estilo autoritario o una postura defensiva, pero el árbitro más respetado admite a veces que él o ella se ha equivocado. Usted puede ser muy bueno con el manejo de las reglas y la mecánica del juego, pero si su talento no va de la mano con buenas habilidades de comunicación, seguramente tendrá problemas.
DECISIONES: Si ocurre algo raro en un partido, tome un momento y repita la jugada mentalmente. Luego tome una decisión firme y comuníquela efectivamente. Usted está ahí para tomar decisiones, aunque sean populares o no.
GARRA: No hay sustituto para luchar por una buena posición para seguir el desarrollo del juego. A los jugadores les gusta cuando los árbitros siguen el juego de cerca. Usted se ganará el respeto de los entrenadores y jugadores demostrando que trabaja duro en cada jugada.
INTEGRIDAD: Siempre mantenga sus principios en lo más alto. Asegúrese que el partido se dispute bajo las mismas reglas en ambas partes del campo. Algunas veces usted cometerá errores (todos somos humanos y eso ocurre), pero habrá oportunidades que le permita corregir el error sin tener que tomar una determinación mayor. Haga lo que sea correcto para el juego.
CORAJE: En muchos partidos se darán situaciones que serán un examen para su coraje y lo obligarán a cobrar cosas que son correctas en su conciencia pero que no serán muy populares. Cuando uno usa su sentido común de buena manera, se gana la confianza de los jugadores involucrados en el juego.
CONSISTENCIA: Cada situación es diferente, pero el nivel de seguridad que uno tiene en sí mismo se ve en cada situación que requiere una decisión suya. Eso no quiere decir que el total de las faltas cobradas tenga que ser “igual” para calificar su función como un buen arbitraje.
TEMPERAMENTO REGULAR: Es fácil mantener la calma cuando no ocurre nada. Es difícil hacerlo cuando la gente reacciona negativamente a la actuación de uno. Usted debe mantener la concentración en todo momento. No puede permitir que nada ni nadie lo haga perder su temperamento.
HUMILDAD: A veces hay una tendencia entre los árbitros a adoptar un estilo autoritario o una postura defensiva, pero el árbitro más respetado admite a veces que él o ella se ha equivocado. Usted puede ser muy bueno con el manejo de las reglas y la mecánica del juego, pero si su talento no va de la mano con buenas habilidades de comunicación, seguramente tendrá problemas.
DECISIONES: Si ocurre algo raro en un partido, tome un momento y repita la jugada mentalmente. Luego tome una decisión firme y comuníquela efectivamente. Usted está ahí para tomar decisiones, aunque sean populares o no.
GARRA: No hay sustituto para luchar por una buena posición para seguir el desarrollo del juego. A los jugadores les gusta cuando los árbitros siguen el juego de cerca. Usted se ganará el respeto de los entrenadores y jugadores demostrando que trabaja duro en cada jugada.
RESPONSABILIDAD
El árbitro debe ser el gran maestro dentro de la cancha, trasmitir seguridad y no dejar que las fantasías de cuestionamientos, fruto de la impotencia de los jugadores, crezcan hasta convertirse en planteos de igual a igual. Debe mantener el dominio de la situación porque él es el punto de referencia donde los jugadores encuentran sus límites. Si pierde el control y, en lugar de manejar la situación, reacciona y se enoja, pierde automáticamente la autoridad frente a los jugadores y espectadores. Por esta razón, se recomienda que siempre conserve una actitud pausada, calma, distendida, firme y alegre.
El árbitro debe tener resuelto cuál es el alcance de sus responsabilidades. Esto no significa ver todo, sino que se trata de estar tranquilo de que hasta donde su mirada alcance a observar, va a resolver las situaciones con la mayor imparcialidad posible.
Tiene que ser consciente que está ejerciendo un rol que incluye su humanidad, con sus aciertos y sus errores. Por esto necesita ser humilde y en esa humildad encontrar la seguridad. Por el contrario, si se siente omnipotente, puede exacerbar un aspecto autoritario y generar ansiedad y confusión en los jugadores
jueves, 19 de agosto de 2010
LA PERSONALIDAD LO DICE TODO
La personalidad no es más que el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta que presenta un árbitro y que persiste a lo largo de toda su carrera, a través de diferentes situaciones. Es decir son aquellos aspectos que distinguen a un silbato de cualquier otro, y en este sentido es su principal característica. La personalidad, en general, manifiesta que el comportamiento, es congruente a través del tiempo y de las situaciones. Según esta perspectiva, un árbitro agresivo tiende a ser agresivo en una amplia gama de situaciones
Elementos generales
La personalidad de un árbitro esta conformada por tres elementos generales, el primero es la constitución es decir es el conjunto de aspectos exteriores e interiores de base hereditaria, el arbitro no nace con una personalidad nace con cierta dotación que condicionara en desarrollo posterior; el segundo, el temperamento se nace con el y es la forma de reaccionar frente a las emociones y cambios de humor y el ultimo es el carácter que es la manera mas individualizada y distintiva del modo de ser y comportarse de un arbitro en particular.
La buena personalidad.
La personalidad psicológicamente sana y equilibrada tiene las siguientes características, es flexible, se trata de árbitros que saben reaccionar ante las situaciones y ante los demás de diversas formas. Es decir, poseen un repertorio amplio de conductas en vez de comportarse de un modo rígido e inflexible; lleva una vida más variada realizando diversas actividades en vez de centrar su vida alrededor de un mismo tema; es capaz de tolerar las situaciones de presión y enfrentarse a ellas y no se viene abajo ante las dificultades y contratiempos y; su forma de verse a sí mismo, al mundo y a los demás se ajusta bastante a la realidad.
Rasgos diferentes
La personalidad de los árbitros difiere en varias características o rasgos, tales como, dependencia, ansiedad, agresividad y sociabilidad. Todos poseemos estos rasgos pero unos en mayor o menor grado que otros. Desde luego es imposible observar los rasgos directamente, no podemos ver la sociabilidad en el árbitro del mismo modo que vemos su cabello largo, pero si el árbitro pita y trata bien a los jugadores y crea una empatia en todos los partidos, podemos concluir con que ese juez posee el rasgo de la sociabilidad.
Categorías de la personalidad
Existen cinco categorías de personalidad y son extroversion, amabilidad, dependencia, estabilidad emocional y cultura e inteligencia todos los árbitros puede incluir su personalidad en cualquiera de esta categorías. No obstante un árbitro también puede tener en la suya características de los diferentes tipos. Para terminar algunos creen que la personalidad es hereditaria y otros atribuyen el papel fundamental al medio ambiente, en definitiva la personalidad es lo que los hace diferentes de los demás y por la misma es que cada árbitro tiene una personalidad única.
Por: Jose Borda
Fuente: Revista Arbitros
Por: Jose Borda
Fuente: Revista Arbitros
sábado, 14 de agosto de 2010
EMPATICE RÁPIDAMENTE CON LOS JUGADORES

¿Qué es la empatía?
Es la habilidad que posee un árbitro de inferir los pensamientos de otros, generando sentimientos de simpatía y comprensión. Se puede decir que no es otra cosa que la capacidad para estar consciente de, reconocer, comprender y apreciar las impresiones de los jugadores; en otras palabras, el ser empático es saber "leer" emocionalmente a las personas, comprendiendo que se puede percibir lo que siente el jugador, tanto si es un sentimiento agradable o desagradable y tomar la estrategia mas adecuada
Diferente a simpatía
La simpatía es un proceso que permite advertir los mismos estados emocionales de los demás, se comprendan o no; mientras que la empatía involucra las propias emociones, y por eso se comprende cabalmente sus sentimientos. Cuando se desarrolla la empatía, las emociones de los jugadores resuenan en los árbitros, que perciben cuáles son los sentimientos de los jugadores, cuán fuertes son y qué cosas los provocan; aunque esto es difícil para algunos, para otros, es tan sencillo que pueden leer los sentimientos tal como si se tratase de un libro.
¿Para qué sirve la empatía?
Las funciones de la empatía van desde la motivación, ya que amplifica o intensifica la posibilidad de aliviar la necesidad del jugador; repercute en gran parte en el repertorio de conductas sociales tales como la amistad; evita agresiones; promueve conductas altruistas; mejora la actitud hacia los desconocidos, de igual forma puede cambiar la disposición del jugador sea esta de molestia, desconfianza, oposición o simplemente tensión. El deportista se siente cercano al árbitro cuando "este lo ha entendido".
Cómo demostrar empatía
Como ocurre con la mayoría de habilidades, no basta con entender a los jugadores, hay que demostrárselo. Los deportistas sienten que se les comprende cuando hay disposición física y psicológica para prestar atención a sus mensajes y se está alerta a sus gestos corporales como tensión, resistencia y aceptación. Se mantiene la cordialidad sin evadir los temas importantes que surgen durante el partido, se le demuestra que se le sigue en su pensar y que hay la disposición para aclarar los temas que él considere importantes, por último, se le expresa por medio del estilo verbal y afectivo que se ha entendido su mensaje y la forma como ha llegado.
Por: Jose Borda
Fuente: Revista Arbitros
Fuente: Revista Arbitros
EL ÁRBITRO COMPROMETIDO
Un árbitro comprometido es aquel que cumple con sus obligaciones haciendo un poco más de lo esperado al grado de sorprender a propios y extraños, porque vive, piensa y sueña con sacar adelante su trabajo, es productivo, busca como esforzarse, en otras palabras va más allá de lo que supone en principio el deber contraído con su profesión; es feliz con lo que hace hasta el punto de no ver el compromiso como una carga, sino como el medio ideal para perfeccionarse.
Póngase la camiseta
Póngase la camiseta
Es común hablar de "ponerse la camiseta", dicho muy apropiado cuando hablamos de compromiso, pues la idea es que quien trabaja para un fin se sienta parte de él, como si fuera algo propio y no lo haga sólo por hacerlo o porque recibe una retribución a cambio. Este es la base para producir cualquier tipo de cambio; la clave de los logros radica en la capacidad que posee cada arbitro en comprometerse con lo que hace en un terreno de juego, tiene que ver con la posibilidad de crear nuevas prácticas en su manera de hacer las cosas.
Cuando no existe
El hecho de que un árbitro acepte formalmente la dirección de un partido en cualquier categoría, hace suponer que conoce todos los aspectos, alcances y obligaciones que conlleva su juzgamiento, la realidad es que cree cumplir a conciencia solamente por sancionar faltas y violaciones; sin embargo, la falta de compromiso se debe a descuidos voluntarios, pero principalmente a la pereza, la comodidad, al egoísmo y la prepotencia que demuestra dentro del mismo.
Comprométase ahora
A veces un árbitro cree que sólo puede asumir aquello que su sentido común le muestra como posible o factible sin darse cuenta que cuando se compromete consigue lo que no tiene, cualquier ejemplo de cambio significativo empieza con alguien que se ocupa de una posibilidad que era vista hasta ese momento como "improbable"; algunos silbatos creen que el compromiso es sólo una palabra insignificante, otros por el contrario lo consideran importante cuando hablan de él, sin embargo muy pocos lo hacen importante a la hora de ponerlo en práctica.
Fenómeno esencial
Considerar el compromiso como un fenómeno esencial para coordinar acciones con los compañeros y colaboradores, se convierte en la base para producir cualquier tipo de cambio. La clave de los logros dentro del arbitraje radica en la capacidad que se posea en comprometerse y responder posteriormente por actos y decisiones que se toman; este valor tiene que ver con la posibilidad de crear nuevas prácticas en las maneras de arbitrar e interpretar los partidos pues sólo así se será consciente de la nueva responsabilidad que se quiere contraer.
Fuente: Revista Arbitros
Fuente: Revista Arbitros
EL CONTACTO FISICO ENTRE ÁRBITRO Y JUGADOR
El contacto físico es un aspecto importantísimo en todas las relaciones entre un árbitro y un jugador, no obstante, en situaciones muy especiales se olvida que esta herramienta tiene la capacidad de hacer sanar las heridas producto de las discusiones enconadas que se presentan en los partidos, una simple palmadita en la espalda al jugador puede dar fin a un enfrentamiento. Resulta interesante aprender a detectar en qué momento cada árbitro como autoridad del partido puede permitir el acercamiento de los jugadores sin que esto pueda ser motivo de molestia o desagrado.
Acuerdo o desacuerdo
En varios partidos se han observado casos en donde los jugadores manifiestan su desacuerdo con las decisiones del árbitro de una manera continua e inaceptable, con gestos no deseados, incluso con el contacto físico agresivo contra este. No importa si este contacto se produce antes, durante o después de un partido, sin embargo, es necesario saber hasta donde se puede y se debe admitir, se debe tener en cuenta que los extremos siempre serán malos.
Zonas prohibidas
Aunque el contacto físico como roces, saludos, abrazos, palmadas en la espalda, golpecitos en el abdomen, empujones, acercamientos para levantar a los jugadores del piso, se pueden presentar en todo tipo de partidos y por distintas circunstancias; existen ciertas zonas que son vedadas para árbitros y jugadores, entre estas se encuentran, el rostro, incluidos pómulos y nariz; el cuello; los genitales y los glúteos; ya que esto se puede considerar una falta de respeto y prestarse para malas interpretaciones.
No se puede tolerar
Un árbitro no debe consentir y tolerar el contacto físico por parte de un jugador, incluido un sustituto, jugador sustituido, o cualquier otra persona que se encuentre bajo su autoridad, cuando en estas situaciones agreda, ridiculice o ponga en duda su ascendencia; tales casos deben ser tratados con firmeza con la adopción de medidas disciplinarias apropiadas para evitar que este tipo de conductas se extiendan a los demás jugadores.
Se puede consentir
Obviamente, no todas las acciones en las que un jugador tiene proximidad física con los árbitros deben considerarse mala conducta. Existen situaciones en los que los jugadores pueden ofrecer su sincera felicitación por la labor que estos han realizado, saludarse con quienes han tenido experiencia previa, mostrar obediencia, demostrar gratitud y especialmente manifestar aceptación; es solamente bajo estas circunstancias donde se puede permitir el contacto físico entre arbitro- jugador-arbitro.
Respeto ante todo
Si el árbitro no permite que los jugadores tengan algún contacto físico con él, tampoco es conveniente que este los toque como señal de respeto hacia ellos, no obstante, si los toca por algún motivo tiene que estar consciente que en ciertas ocasiones ellos también buscarán contacto con él. Finalmente, si se produce algún acercamiento estando el balón en juego, se tiene que tener en cuenta que generalmente es el silbato quien por su mala ubicación obstaculiza el juego y en estos casos nunca un jugador podrá ser castigado así golpee al árbitro, porque el imprudente es él.
Fuente: Revista Arbitros.
Acuerdo o desacuerdo
En varios partidos se han observado casos en donde los jugadores manifiestan su desacuerdo con las decisiones del árbitro de una manera continua e inaceptable, con gestos no deseados, incluso con el contacto físico agresivo contra este. No importa si este contacto se produce antes, durante o después de un partido, sin embargo, es necesario saber hasta donde se puede y se debe admitir, se debe tener en cuenta que los extremos siempre serán malos.
Zonas prohibidas
Aunque el contacto físico como roces, saludos, abrazos, palmadas en la espalda, golpecitos en el abdomen, empujones, acercamientos para levantar a los jugadores del piso, se pueden presentar en todo tipo de partidos y por distintas circunstancias; existen ciertas zonas que son vedadas para árbitros y jugadores, entre estas se encuentran, el rostro, incluidos pómulos y nariz; el cuello; los genitales y los glúteos; ya que esto se puede considerar una falta de respeto y prestarse para malas interpretaciones.
No se puede tolerar
Un árbitro no debe consentir y tolerar el contacto físico por parte de un jugador, incluido un sustituto, jugador sustituido, o cualquier otra persona que se encuentre bajo su autoridad, cuando en estas situaciones agreda, ridiculice o ponga en duda su ascendencia; tales casos deben ser tratados con firmeza con la adopción de medidas disciplinarias apropiadas para evitar que este tipo de conductas se extiendan a los demás jugadores.
Se puede consentir
Obviamente, no todas las acciones en las que un jugador tiene proximidad física con los árbitros deben considerarse mala conducta. Existen situaciones en los que los jugadores pueden ofrecer su sincera felicitación por la labor que estos han realizado, saludarse con quienes han tenido experiencia previa, mostrar obediencia, demostrar gratitud y especialmente manifestar aceptación; es solamente bajo estas circunstancias donde se puede permitir el contacto físico entre arbitro- jugador-arbitro.
Respeto ante todo
Si el árbitro no permite que los jugadores tengan algún contacto físico con él, tampoco es conveniente que este los toque como señal de respeto hacia ellos, no obstante, si los toca por algún motivo tiene que estar consciente que en ciertas ocasiones ellos también buscarán contacto con él. Finalmente, si se produce algún acercamiento estando el balón en juego, se tiene que tener en cuenta que generalmente es el silbato quien por su mala ubicación obstaculiza el juego y en estos casos nunca un jugador podrá ser castigado así golpee al árbitro, porque el imprudente es él.
Fuente: Revista Arbitros.
CAMBIOS A LAS REGLAS 2010 "RESUMEN"
Art 2. Campo de juego
- La línea de tres puntos se aleja 0’5 m. de la canasta (en lugar de estar a 6’25 m. estará a 6’75 m.)
- La zona restringida (tres segundos) será un rectángulo (no un trapezoide como hasta ahora), como en la NBA norteamericana.
- Un semicírculo de no carga estará marcado debajo de cada canasta. La distancia, desde el centro de la canasta al interior del semicírculo (pintado en el suelo) es de 1’25 m.
- 2 pequeñas líneas estarán marcadas fuera del campo de juego en la línea lateral opuesta a la mesa de oficiales. La distancia de estas líneas a la línea de fondo más cercana es de 8’325m.
Dibujo del nuevo campo de juego
Art. 4 Uniformes
El uniforme de los miembros del equipo se compone de:
- Calcetines del mismo color dominante para todos los jugadores del equipo.
- Calentadores que sobresalgan por debajo del pantalón del mismo color dominante que este.
- Medias de compresión (anti embolicas) del mismo color que los pantalones.
Si se emplean para la parte superior de la pierna deben acabar por encima de la rodilla; si se emplean para la parte inferior de la pierna, deben acabar por debajo de la rodilla.
- Mangas de compresión (anti embolicas) del mismo color dominante que las camisetas.
- Protectores bucales transparentes incoloros.
- Vendado incoloro transparente en los brazos, hombros, piernas, etc.
- Durante el partido, un jugador no podrá exhibir ningún nombre, marca, logotipo o cualquier otra identificación comercial, promocional o benéfica en su cuerpo, pelo o cualquier otra parte.
Art. 8,9 y 10 Tiempo de juego, tanteo empatado y períodos extras.
Comienzo y final de un período o del partido. Estado del balón.
Durante un salto: El balón se convierte en vivo cuando el balón sale de las manos del árbitro en el salto entre dos inicial (antes: cuando el balón era tocado por el saltador). Ahora este es el momento en que empieza el primer período y termina el intervalo de juego anterior al inicio del partido.
Esta regla elimina el teórico problema que existía cuando una falta era cometida durante el salto
antes que el balón hubiera sido palmeado. Para la antigua regla esta era una falta en el intervalo de juego, ahora ésta es una falta cometida durante el tiempo de juego.
Durante un saque de banda: Los otros períodos empiezan, y terminan los intervalos de juego anteriores cuando el balón se convierte en vivo, o sea, el jugador que va a realizar el saque tiene el balón a su disposición. Antes era en el momento en que el balón era tocado en la cancha.
Art 16 – Canasta al final de un período
Un nuevo párrafo se ha introducido para definir mejor cuanto tiempo puede transcurrir durante un tiro, palmeo o volcada:
“El reloj del partido debe indicar 0:00.03 (tres décimas de segundo) o más para que un jugador que ha controlado el balón tras un saque o en un rebote después del último o único tiro libre para poder intentar un lanzamiento a canasta. Si el reloj de partido indica 0:00.02 o 0:00.01 la única forma válida de conseguir una canasta es palmeando o realizando un mate directo del balón”.
Art 17 – Saque en los dos últimos minutos
Durante los 2 últimos minutos del cuarto período o cualquier prórroga, después de un tiempo muerto concedido al equipo que tiene derecho a la posesión del balón en su pista trasera, el saque será administrado desde la línea de saque situada en la zona de ataque de ese equipo y no desde la prolongación de la línea central como ocurre actualmente.
Art.18/19 - Tiempo muerto / Sustituciones
Cada tiempo muerto durará un (1) minuto. Los equipos deben regresar sin demora al terreno de juego después de que el árbitro haga sonar su silbato y les ordene reincorporarse a la campo de juego. En ocasiones un equipo prolonga el tiempo muerto más allá del minuto asignado, obteniendo una ventaja por prolongar dicho tiempo muerto y ocasionando una demora en la reanudación del juego. El árbitro debe advertir a ese equipo. Si el equipo no reacciona al aviso, se cargará otro tiempo muerto al equipo infractor. En caso de que no dispusiese de más tiempos muertos, puede sancionarse una falta técnica por retrasar el juego al entrenador (tipo ‘C’).
Ejemplo:
El tiempo muerto finaliza y el árbitro ordena al equipo A que se reincorpore a la pista. El entrenador A prosigue dando instrucciones a su equipo, que continúa en la zona de banquillo del equipo, El árbitro vuelve a ordenar al equipo A que se reincorpore al terreno de juego y:
a) El equipo A finalmente regresa a la pista.
b) El equipo A permanece un su area de banca.
Interpretación:
a) Una vez que el equipo comience a regresar a la pista, el árbitro advierte al entrenador de que si se repitiese el mismo comportamiento se cargará otro tiempo muerto al equipo A.
b) Se cargará, sin avisar, otro tiempo muerto al equipo A. Si dicho equipo no dispone de más tiempos muertos, se sancionará una falta técnica por retrasar el juego al entrenador A (tipo ‘C’).
Con esta interpretación se pretende evitar que el juego se demore y conseguir que realmente
los tiempos muertos duren 1 minuto.
Art 28 y 30 – Ocho segundos y balón devuelto a zona de defensa
Hay un importante cambio cuando el balón es tocado por un jugador que está cerca de la línea central. El jugador atacante debe tener ambos pies en su zona de ataque cuando toca el balón para que se considere que el balón está en su zona de ataque. Esto quiere decir que ahora se aplicará para todos los jugadores el mismo principio que hasta ahora se aplicaba a un jugador que estaba efectuando un drible.
Las consecuencias del cambio de esta regla son:
- Cualquier jugador (atacante o defensor) que esté a caballo en la línea central se considera que está en su zona de defensa con independencia de la procedencia del balón (antes la posición del jugador dependía de si el balón venía de su pista delantera o trasera).
- Este jugador puede pivotar (de forma legal) hasta que ambos pies estén en contacto con su pista delantera o driblear y pasar el balón hacia atrás, pero la cuenta de ocho segundos continua.
Con este cambio de regla se consigue normalizar los movimientos de todos los jugadores que están a caballo sobre la línea central.
Art. 28 y 50 – Inicio de la cuenta de 8 y 24 segundos en un saque de banda
En un saque de banda, la cuenta empieza cuando el balón toca o es legalmente tocado por cualquier jugador dentro del terreno de juego. Esto quiere decir que el reloj del partido y el reloj del dispositivo de 24 segundos se pondrán en marcha simultáneamente.
En la antigua regla el reloj de 24 segundos podía ponerse en marcha con posterioridad al del partido ya que debía ponerse en marcha en el momento en que un jugador obtenía control de balón dentro del terreno de juego.
En la parte final del partido algunos jugadores listos, trataban de ganar algunos segundos tocando sólo el balón y no controlándolo. Ahora la regla elimina tal posibilidad.
Art. 29 - Regla de 24 segundos
Si el saque de banda debe administrarse en la zona de defensa, en todos los casos en que de acuerdo a la regla el aparato de 24 segundos deba reiniciarse, dicho aparato se pondrá en 24 segundos (en este caso nada cambia con relación a la actual normativa).
Si el saque se administra desde la zona de ataque y de acuerdo a la regla el aparato de 24 segundos deba reiniciarse, el aparato de 24 segundos deberá ser reseteado de la siguiente forma:
- Si en el momento en que se detiene el partido, en el aparato de 24 segundos aparecen 14 segundos o más, la cuenta no se reiniciará y continuará con el mismo número que mostraba en el momento en que se detuvo el partido.
- Si en el momento en que se detiene el partido, en el aparato de 24 segundos aparecen 13 segundos o menos, la cuenta se reiniciará colocando 14 segundos en el aparato de 24 segundos.
El intento de esta regla es agilizar el partido.
Art. 33 – Semicírculo de no carga.
En cualquier situación de penetración en el área del semicírculo de no-carga, no se sancionará falta del atacante que se encuentra en el aire por un contacto que provoque contra un defensor que esté situado dentro del semicírculo, a menos que el atacante emplee ilegalmente las manos, brazos, piernas o cuerpo, si dicho contacto ocurre cuando el jugador atacante tiene el control del balón mientras está en el aire, intenta un lanzamiento o un pase y el defensor tiene ambos pies dentro del área del semicírculo de no-carga.
El propósito de la regla del semicírculo de no carga es no premiar al defensor que se coloca debajo de su propia canasta intentando sacar una falta de ataque del jugador atacante que tiene el control del balón y que está realizando una penetración a canasta.
Para que la regla del semicírculo de no carga se aplique:
- El jugador defensor deberá tener ambos pies en el interior del semicírculo (ver dibujos esquema 1). La línea del semicírculo no forma parte del mismo
- El jugador con balón deberá penetrar a canasta a través de la línea del semicírculo e intentar un tiro al cesto o un pase mientras está en el aire.
La regla del semicírculo de no carga no se aplicará y cualquier contacto deberá ser juzgado de acuerdo a las actuales reglas, (ej. principio del cilindro, carga/bloqueo) en:
- Todas aquellas situaciones de juego que ocurran fuera del semicírculo de no carga, incluyendo también en ellas, todas aquellas que se hayan desarrollado entre la línea de fondo y el área del semicírculo de no carga
- Todas las situaciones de rebote cuando, después de un tiro al cesto, el balón rebota y se producen situaciones de contactos a continuación.
- Cualquier uso ilegal de manos, brazos, piernas o cuerpo por parte de cualquier jugador atacante o defensor.
Art 36 – Falta antideportiva durante un saque de banda
La interpretación oficial dice que se deberá sancionar inmediatamente con falta antideportiva al jugador defensor que cometa una falta mientras el balón está fuera de banda para un saque y todavía en las manos del árbitro o ya a disposición del jugador que realiza el saque y antes que el balón haya salido de las manos del jugador que realiza el saque.
Conforme a la nueva interpretación, esto deberá ser aplicado SÓLO en los últimos 2 minutos del cuarto período y durante los dos últimos minutos de cualquier prórroga. El intento original de esta regla es evitar las faltas tácticas en las que el defensor intenta evitar que el reloj del partido se ponga en marcha. Normalmente esto ocurre únicamente al final del partido.
La nueva interpretación está mucho más de acuerdo con el espíritu del juego y el intento de esta regla.
Art 38 – Falta técnica durante el último o único tiro libre
Durante el último o único tiro libre, si un jugador defensor comete una violación, será sancionado con falta técnica cuando esa violación sea una interposición pero no cuándo se trata de una interferencia.
Art. 47 Árbitros: obligaciones y derechos (Utilización del instant video replay)
El árbitro estará autorizado para aprobar y usar el equipamiento técnico, si estuviera disponible, con el fin de decidir, antes de firmar el acta, si un último lanzamiento se realizó dentro del tiempo de juego al final de cada período o período extra y/o si dicho lanzamiento, tiene una validez de dos (2) o tres (3) puntos.
- La línea de tres puntos se aleja 0’5 m. de la canasta (en lugar de estar a 6’25 m. estará a 6’75 m.)
- La zona restringida (tres segundos) será un rectángulo (no un trapezoide como hasta ahora), como en la NBA norteamericana.
- Un semicírculo de no carga estará marcado debajo de cada canasta. La distancia, desde el centro de la canasta al interior del semicírculo (pintado en el suelo) es de 1’25 m.
- 2 pequeñas líneas estarán marcadas fuera del campo de juego en la línea lateral opuesta a la mesa de oficiales. La distancia de estas líneas a la línea de fondo más cercana es de 8’325m.
Dibujo del nuevo campo de juego
Art. 4 Uniformes
El uniforme de los miembros del equipo se compone de:
- Calcetines del mismo color dominante para todos los jugadores del equipo.
- Calentadores que sobresalgan por debajo del pantalón del mismo color dominante que este.
- Medias de compresión (anti embolicas) del mismo color que los pantalones.
Si se emplean para la parte superior de la pierna deben acabar por encima de la rodilla; si se emplean para la parte inferior de la pierna, deben acabar por debajo de la rodilla.
- Mangas de compresión (anti embolicas) del mismo color dominante que las camisetas.
- Protectores bucales transparentes incoloros.
- Vendado incoloro transparente en los brazos, hombros, piernas, etc.
- Durante el partido, un jugador no podrá exhibir ningún nombre, marca, logotipo o cualquier otra identificación comercial, promocional o benéfica en su cuerpo, pelo o cualquier otra parte.
Art. 8,9 y 10 Tiempo de juego, tanteo empatado y períodos extras.
Comienzo y final de un período o del partido. Estado del balón.
Durante un salto: El balón se convierte en vivo cuando el balón sale de las manos del árbitro en el salto entre dos inicial (antes: cuando el balón era tocado por el saltador). Ahora este es el momento en que empieza el primer período y termina el intervalo de juego anterior al inicio del partido.
Esta regla elimina el teórico problema que existía cuando una falta era cometida durante el salto
antes que el balón hubiera sido palmeado. Para la antigua regla esta era una falta en el intervalo de juego, ahora ésta es una falta cometida durante el tiempo de juego.
Durante un saque de banda: Los otros períodos empiezan, y terminan los intervalos de juego anteriores cuando el balón se convierte en vivo, o sea, el jugador que va a realizar el saque tiene el balón a su disposición. Antes era en el momento en que el balón era tocado en la cancha.
Art 16 – Canasta al final de un período
Un nuevo párrafo se ha introducido para definir mejor cuanto tiempo puede transcurrir durante un tiro, palmeo o volcada:
“El reloj del partido debe indicar 0:00.03 (tres décimas de segundo) o más para que un jugador que ha controlado el balón tras un saque o en un rebote después del último o único tiro libre para poder intentar un lanzamiento a canasta. Si el reloj de partido indica 0:00.02 o 0:00.01 la única forma válida de conseguir una canasta es palmeando o realizando un mate directo del balón”.
Art 17 – Saque en los dos últimos minutos
Durante los 2 últimos minutos del cuarto período o cualquier prórroga, después de un tiempo muerto concedido al equipo que tiene derecho a la posesión del balón en su pista trasera, el saque será administrado desde la línea de saque situada en la zona de ataque de ese equipo y no desde la prolongación de la línea central como ocurre actualmente.
Art.18/19 - Tiempo muerto / Sustituciones
Cada tiempo muerto durará un (1) minuto. Los equipos deben regresar sin demora al terreno de juego después de que el árbitro haga sonar su silbato y les ordene reincorporarse a la campo de juego. En ocasiones un equipo prolonga el tiempo muerto más allá del minuto asignado, obteniendo una ventaja por prolongar dicho tiempo muerto y ocasionando una demora en la reanudación del juego. El árbitro debe advertir a ese equipo. Si el equipo no reacciona al aviso, se cargará otro tiempo muerto al equipo infractor. En caso de que no dispusiese de más tiempos muertos, puede sancionarse una falta técnica por retrasar el juego al entrenador (tipo ‘C’).
Ejemplo:
El tiempo muerto finaliza y el árbitro ordena al equipo A que se reincorpore a la pista. El entrenador A prosigue dando instrucciones a su equipo, que continúa en la zona de banquillo del equipo, El árbitro vuelve a ordenar al equipo A que se reincorpore al terreno de juego y:
a) El equipo A finalmente regresa a la pista.
b) El equipo A permanece un su area de banca.
Interpretación:
a) Una vez que el equipo comience a regresar a la pista, el árbitro advierte al entrenador de que si se repitiese el mismo comportamiento se cargará otro tiempo muerto al equipo A.
b) Se cargará, sin avisar, otro tiempo muerto al equipo A. Si dicho equipo no dispone de más tiempos muertos, se sancionará una falta técnica por retrasar el juego al entrenador A (tipo ‘C’).
Con esta interpretación se pretende evitar que el juego se demore y conseguir que realmente
los tiempos muertos duren 1 minuto.
Art 28 y 30 – Ocho segundos y balón devuelto a zona de defensa
Hay un importante cambio cuando el balón es tocado por un jugador que está cerca de la línea central. El jugador atacante debe tener ambos pies en su zona de ataque cuando toca el balón para que se considere que el balón está en su zona de ataque. Esto quiere decir que ahora se aplicará para todos los jugadores el mismo principio que hasta ahora se aplicaba a un jugador que estaba efectuando un drible.
Las consecuencias del cambio de esta regla son:
- Cualquier jugador (atacante o defensor) que esté a caballo en la línea central se considera que está en su zona de defensa con independencia de la procedencia del balón (antes la posición del jugador dependía de si el balón venía de su pista delantera o trasera).
- Este jugador puede pivotar (de forma legal) hasta que ambos pies estén en contacto con su pista delantera o driblear y pasar el balón hacia atrás, pero la cuenta de ocho segundos continua.
Con este cambio de regla se consigue normalizar los movimientos de todos los jugadores que están a caballo sobre la línea central.
Art. 28 y 50 – Inicio de la cuenta de 8 y 24 segundos en un saque de banda
En un saque de banda, la cuenta empieza cuando el balón toca o es legalmente tocado por cualquier jugador dentro del terreno de juego. Esto quiere decir que el reloj del partido y el reloj del dispositivo de 24 segundos se pondrán en marcha simultáneamente.
En la antigua regla el reloj de 24 segundos podía ponerse en marcha con posterioridad al del partido ya que debía ponerse en marcha en el momento en que un jugador obtenía control de balón dentro del terreno de juego.
En la parte final del partido algunos jugadores listos, trataban de ganar algunos segundos tocando sólo el balón y no controlándolo. Ahora la regla elimina tal posibilidad.
Art. 29 - Regla de 24 segundos
Si el saque de banda debe administrarse en la zona de defensa, en todos los casos en que de acuerdo a la regla el aparato de 24 segundos deba reiniciarse, dicho aparato se pondrá en 24 segundos (en este caso nada cambia con relación a la actual normativa).
Si el saque se administra desde la zona de ataque y de acuerdo a la regla el aparato de 24 segundos deba reiniciarse, el aparato de 24 segundos deberá ser reseteado de la siguiente forma:
- Si en el momento en que se detiene el partido, en el aparato de 24 segundos aparecen 14 segundos o más, la cuenta no se reiniciará y continuará con el mismo número que mostraba en el momento en que se detuvo el partido.
- Si en el momento en que se detiene el partido, en el aparato de 24 segundos aparecen 13 segundos o menos, la cuenta se reiniciará colocando 14 segundos en el aparato de 24 segundos.
El intento de esta regla es agilizar el partido.
Art. 33 – Semicírculo de no carga.
En cualquier situación de penetración en el área del semicírculo de no-carga, no se sancionará falta del atacante que se encuentra en el aire por un contacto que provoque contra un defensor que esté situado dentro del semicírculo, a menos que el atacante emplee ilegalmente las manos, brazos, piernas o cuerpo, si dicho contacto ocurre cuando el jugador atacante tiene el control del balón mientras está en el aire, intenta un lanzamiento o un pase y el defensor tiene ambos pies dentro del área del semicírculo de no-carga.
El propósito de la regla del semicírculo de no carga es no premiar al defensor que se coloca debajo de su propia canasta intentando sacar una falta de ataque del jugador atacante que tiene el control del balón y que está realizando una penetración a canasta.
Para que la regla del semicírculo de no carga se aplique:
- El jugador defensor deberá tener ambos pies en el interior del semicírculo (ver dibujos esquema 1). La línea del semicírculo no forma parte del mismo
- El jugador con balón deberá penetrar a canasta a través de la línea del semicírculo e intentar un tiro al cesto o un pase mientras está en el aire.
La regla del semicírculo de no carga no se aplicará y cualquier contacto deberá ser juzgado de acuerdo a las actuales reglas, (ej. principio del cilindro, carga/bloqueo) en:
- Todas aquellas situaciones de juego que ocurran fuera del semicírculo de no carga, incluyendo también en ellas, todas aquellas que se hayan desarrollado entre la línea de fondo y el área del semicírculo de no carga
- Todas las situaciones de rebote cuando, después de un tiro al cesto, el balón rebota y se producen situaciones de contactos a continuación.
- Cualquier uso ilegal de manos, brazos, piernas o cuerpo por parte de cualquier jugador atacante o defensor.
Art 36 – Falta antideportiva durante un saque de banda
La interpretación oficial dice que se deberá sancionar inmediatamente con falta antideportiva al jugador defensor que cometa una falta mientras el balón está fuera de banda para un saque y todavía en las manos del árbitro o ya a disposición del jugador que realiza el saque y antes que el balón haya salido de las manos del jugador que realiza el saque.
Conforme a la nueva interpretación, esto deberá ser aplicado SÓLO en los últimos 2 minutos del cuarto período y durante los dos últimos minutos de cualquier prórroga. El intento original de esta regla es evitar las faltas tácticas en las que el defensor intenta evitar que el reloj del partido se ponga en marcha. Normalmente esto ocurre únicamente al final del partido.
La nueva interpretación está mucho más de acuerdo con el espíritu del juego y el intento de esta regla.
Art 38 – Falta técnica durante el último o único tiro libre
Durante el último o único tiro libre, si un jugador defensor comete una violación, será sancionado con falta técnica cuando esa violación sea una interposición pero no cuándo se trata de una interferencia.
Art. 47 Árbitros: obligaciones y derechos (Utilización del instant video replay)
El árbitro estará autorizado para aprobar y usar el equipamiento técnico, si estuviera disponible, con el fin de decidir, antes de firmar el acta, si un último lanzamiento se realizó dentro del tiempo de juego al final de cada período o período extra y/o si dicho lanzamiento, tiene una validez de dos (2) o tres (3) puntos.
jueves, 12 de agosto de 2010
JUGADORES PROBLEMÁTICOS

De alguna forma, los jugadores son los participantes más fáciles de controlar para el árbitro. ¡Ellos quieren jugar! Pero a veces hay algún jugador con mucho ego o que cree estar por arriba del resto, y eso puede hacer que el desarrollo del partido se complique. Sólo se necesita que haya uno. Observe cualquier situación en la cual el jugador pueda estar provocando a un rival. Pídale al entrenador que hable con el jugador. Si lo continúa haciendo, penalice apropiadamente al jugador. Si el jugador quiere seguir jugando, la actitud del jugador es lo que debe cambiar, no el modo de controlar el juego del árbitro.
miércoles, 11 de agosto de 2010
EL EGO PSICOLÓGICO

Una buena forma física nos ayuda a desplazarnos más rápido y mejor, a anticiparnos a las situaciones de juego.
La mecánica nos estabiliza en la coordinación con el compañero y en el trabajo en equipo.
El conocimiento del juego nos ayuda a anticiparnos algunas veces a las acciones, nos ayuda a predecir lo que va a suceder en un futuro inminente y a estar preparados ante ello.
Pero todo esto puede fallar por un solo aspecto: "el ego psicológico".
¿Qué es el ego psicológico?
Es el yo, el cada uno de nosotros, de los participantes en el juego. La persona unitaria e individual del entorno de los jugadores, los entrenadores y los propios árbitros.
Todos conocemos este aspecto, pero ¿Cuántos de nosotros pensamos en ello? Y ¿Durante cuánto Tiempo?.Creemos, equivocadamente, que lo conocemos todo y lo controlamos todo, pero no es así.
"El árbitro necesita una buena preparación física, debe conocer a fondo el reglamento, pero hay algo que necesita en la misma medida, la preparación psicológica". Sin extendernos en demasía diremos que los cuatro factores que influyen psicológicamente dentro del baloncesto y hacia el árbitro son: el propio árbitro, los jugadores, los entrenadores y el entorno, entendiendo por éste al público, directivos...
La interacción con el último grupo debe ser siempre de forma cortés y educada. La elegancia y los buenos modales nunca hay que perderlas, ni dentro ni fuera de una cancha.Aunque bien merece las siguientes afirmaciones para reflexionar sobre el público:
• La protesta es un desahogo para mucha gente, ya que protestar airadamente desahoga y tranquiliza las conciencias.
• La mayoría de los públicos son parciales y partidistas con uno de los equipos.
• El público que está más lejos ve las jugadas dudosas y por ello protesta con "razón".
• El que más sabe de reglamento basquetbolistico es el que más grita desde la grada.
• El árbitro se equivoca menos veces de lo que la gente piensa.
En referencia a los otros tres grupos, uno es sobradamente conocido, nosotros. El trabajo psicológico de cada uno es particular aunque las consignas de nuestras Federaciones y del Comité Técnico Nacional son básicas para un buen trabajo.
" Espero que un árbitro sea gente honesta y buena persona " (Zanolín)
Luego volveremos a este grupo, prosigamos con los otros dos, jugadores y entrenadores.
Sabemos que el entrenador es una persona que también debe soportar presiones y esto podemos y vamos a utilizarlo a nuestro favor.
Muchas de sus protestas son derivadas de dicha presión y saben que no conllevan a nada porque no tienen razón; una persona tan implicada nunca puede ser objetiva con nuestro trabajo. El entrenador tiene sus propios intereses (ganar por encima de todo y de todos), es partidista y a veces se deja llevar por el público y otras veces es él quien alienta al público contra los árbitros, por ello, podemos decir sin temor a equivocarnos que " el árbitro tiene más razones que los entrenadores para ser imparcial ".
Pasemos a la parte " conflictiva " del juego, los jugadores.
Todo jugador es consciente cuando comete una violación o una falta; También, sintetiza en su cabeza las decisiones justas y las injustas de los colegiados que contra ellos o sus equipos recaen, pero son ellos los que en determinados momentos deciden intervenir en el desarrollo de nuestro trabajo a sabiendas de que ellos son los protagonistas y conocedores de la realidad ¡intentan engañarnos! El jugador también está presionado por su entrenador y por su " ego". Quiere y debe ganar, conseguir canasta y que su rival no lo haga.
Sus protestas pueden llegar a ser justas y entendibles ya que reclama lo que él considera que es suyo por propia competitividad y por ello es egoísta.
Lo que hace un jugador para él siempre está bien y lo que realizan los rivales siempre está mal, así podemos encontrar comentarios como: " yo defiendo bien y es falta, él me pega y nunca le sancionas”.
El árbitro cada vez que interviene en el juego beneficia a unos y perjudica a otros, por ello no podemos tomar fe ciega en los jugadores ya que si son beneficiados nos aplauden y si son perjudicados nos protestan.
Tenemos que pensar que también al igual que los entrenadores son partidistas y nada objetivos con nuestro trabajo.
Con este panorama ya solo quedan los árbitros y además solos ante todo y frente a todos. Aquí debe partir nuestra formación, conocer todo lo que nos rodea.
Analizar y asentar una base firme y sólida que nos ayude a superar todos los inconvenientes.
Trabajaremos el "ego psicológico" encaminando todos nuestros esfuerzos con nuestro poder mental de concentración siguiendo estas pautas:
• Debemos ser objetivos sin detenernos ni un segundo en las observaciones que nos hagan. Pitar siempre lo que ves, nunca intuir ni inventar.
• No necesitamos la aprobación de nuestro trabajo para seguir adelante. Debemos reforzarnos con nuestro trabajo bien hecho. Los partidos no siempre salen perfectos y debemos ser exigentes en el trabajo.
• Debemos controlar nuestras reacciones ante los estímulos exteriores (público, jugadores, entrenadores...) Siempre ser educados y nunca perder los modales y las buenas formas con todo el mundo.
• Pensar en que no podemos fallar es irrespetuoso con todo el mundo y además utópico. Equivocarse es de humanos y rectificar de sabios. Aprendamos de nuestros errores y sigamos adelante.
• Nunca seremos perfectos debido a la condición de seres humanos. Asumir esto es fundamental para disminuir la ansiedad de nuestro arbitraje. Mejorar poco a poco con mucho trabajo es nuestro lema.
• Aceptar el error como posibilidad es el inicio de un buen trabajo posterior.
• Nuestro trabajo frente al error es preguntarnos que debemos hacer para aprender de él.
• Deprimirnos y frustrarnos por los errores o una mala actuación no nos ayudará a mejorar.
• Los sentimientos, pensamientos y emociones que circulan por nuestra mente están provocados por nosotros mismos, y por tanto son mejorables, transformables y modificables. Somos los dueños de nuestros " Yo ".
• Regocijarse en los éxitos es un paso atrás, pero reconocer los aciertos y las cosas conseguidas con el trabajo propio nos ayudará a superar los malos momentos de forma que la autoconfianza aumente. Para ello hay que trabajar nuestra autoestima. • El estrés en su justa medida es positivo en cuanto nos mantiene alerta en las situaciones que pueden causar ansiedad; sin embargo hay que crear estrategias personales de afrontamiento del estrés para las situaciones en que éste pueda desbordarnos y hacer que perdamos el control de la situación. (Técnicas de relajación,...) Con estas indicaciones y el máximo esfuerzo personal ante nuestro hobbie favorito que es el básquet, ya solo nos queda ponerlas en práctica
EN EL ARBITRAJE, ES MEJOR SER OPTIMISTA

Cuando en un partido de basquetbol a un árbitro las cosas no le salen bien, tiende a culparse y a creer que todos sus esfuerzos han sido en vano, entonces trata de justificar estas situaciones atribuyéndoselas a su mala suerte, cuando piensa de cierta manera está siendo pesimista; por el contrario, si cree que no le suceden jugadas desafortunadas y que siempre sale airoso de los partidos es optimista. Dichos hábitos de pesimismo y optimismo, son inculcados y aprendidos desde la infancia, sin embargo, siempre se debe procurar por inclinar la balanza hacia el segundo aspecto.
La creencia del pesimista.
El árbitro pesimista cree que las cosas infortunadas que le ocurren se deben a circunstancias permanentes, es decir, considera que es malo por tales situaciones; si le va mal en un partido es porque es "de malas"; permite que un disgusto se refleje, afecte y se extienda a todos los demás aspectos; y si no logra sortear bien determinada acción se queda pensando si fue o no fue y descuida las demás acciones del partido,
La fe del optimista.
Cualquier árbitro siendo optimista puede desenvolverse mejor en todas las situaciones que se le presenten en los partidos, puesto que el pensamiento positivo es mucho más que la fe ciega y su poder para transformar a todo ser humano es ilimitado; los optimistas suelen alcanzar más logros, mayores éxitos y dar mejores resultados; como si fuera poco son menos propensos a deprimirse, se olvidan de lo malo que les sucede y están más atentos a todas las situaciones por eso las cosas le salen siempre bien.
Pensamiento positivo.
El optimismo es una de las características más importantes de un árbitro competente, es un factor crítico para determinar la efectividad y el resultado de su actuación a fin de conseguir un buen rendimiento. Para cultivar el pensamiento positivo en el juzgamiento deportivo, es necesario prepararse para ello ya que este es un hábito que se puede mejorar, este es el estado ideal que permite el vaticinio de un seguro éxito.
Cambie su forma de pensar.
Para cambiar su forma de pensar primero, debe cuestionar los pensamientos negativos, esto conlleva a imaginarse lo peor que le puede pasar dirigiendo un partido, pero también piense lo mejor y después lo que ocurrirá con más probabilidad; segundo, ensaye el papel de triunfador, los árbitros que realizan sus partidos esperando tener éxito, se desempeñan mejor; tercero, reconozca sus méritos, esto significa que las cosas buenas que le ocurren son gracias a su propio esfuerzo y porque tiene aptitudes; y cuarto, fíjese objetivos, es decir, escoja sus propósitos dentro del arbitraje inteligentemente y cerciorase que son los que realmente quiere.
Optimismo da energía.
Poniendo frecuentemente en práctica lo anterior lo hará sentir rebosante de energías y entusiasmo para dar el siguiente paso, ya que esto es lo que distingue y da fuerza a los árbitros optimistas, que tienen preparación y talento, enorgullézcase de lo que hace y de lo que tiene, lo mismo que de sus logros, esto lo hará sentirse una persona valiosa; de esta manera se dará cuenta que en el arbitraje es mejor ser optimista para que las cosas le salgan siempre bien.
domingo, 8 de agosto de 2010
PRUEBA FÍSICA



Prueba Fisica Efectuada a las 8 am, el dia domingo 8 de Agosto del 2010, en las Instalaciones de la Unidad Deportiva "Jacinto Canék" en la ciudad de Cancún, Q Roo, consistiendo en los varones 86 toques y las damas 68;en 10 minutos aproximadamente la Prueba, teniendo una distancia de 20 metros dentro de la cancha, esto como parte de la preparación de los Árbitros CMAAB para los distintos eventos que se susciten.
sábado, 7 de agosto de 2010
CUANDO EL JUEGO SE DECIDE EN LOS ÚLTIMOS MINUTOS
Imaginemos un partido que entra en su último minuto con un marcadorempatado. Uno de los equipos, no importa si el local o el visitante, ha sido
advertido con anterioridad para que los acompañantes de equipo situados en el
banquillo no se levanten a protestar o celebran las buenas acciones de sus
compañeros saltando en demasía o incluso entrando en la pista un metro. Pues
bien, en esos instantes decisivos un jugador de ese equipo logra convertir un
lanzamiento de tres puntos. Obviamente, todo el banquillo se levanta brazos en
alto, celebrando esos puntos cruciales, incluso entrando varios componentes
medio metro en la cancha. Como árbitro, ¿sancionarías una falta técnica al
banquillo por ese comportamiento, teniendo en cuenta que ya habían sido
advertidos?
Habrá quienes digan que SI, pues los árbitros han de hacer cumplir las
reglas, más aún si ya se ha amonestado este comportamiento. Otros dirán que
NO, que dicha reacción es algo lógico en el fragor del encuentro. Algunos
argumentarán que la decisión del árbitro no decide el partido, sino que son los
propios componentes de ese equipo quienes se lo han buscado. Otros, por el
contrario, acudirán al espíritu de las reglas y a la lógica y al sentido común que
rigen por norma general nuestros comportamientos sociales.
Obviamente, pueden darse casos muchos más dramáticos que todos
queremos evitar. Todos los finales de partido apretados tienen algo en común:
cuando el reloj baja inexorablemente, las emociones fluyen con mucha facilidad,
jugadores, entrenadores, seguidores… todos ellos entran en un estado de
tensión especial, con las connotaciones propias del papel que desempeña cada
uno de ellos. En alguna ocasión he oído a jugadores y entrenadores decir que el
resultado no es un asunto de vida o muerte, sino que es más importante aún.
Cualquier decisión que adopte el equipo arbitral, ya sea una pitada o una no
pitada, se verá como decisiva para el desenlace.
Si lo pensamos con serenidad, sabemos que no es así: las decisiones de
los árbitros en estos instantes finales no deciden el ganador, sino que este es
una suma de las decisiones tomadas hasta entonces y, sobre todo, aunque
suene a Perogrullo, de los puntos conseguidos por cada equipo. Existen
estadísticas que muestran que el equipo con mejor porcentaje de tiro gana en el
85% de las ocasiones y, otro dato interesante, que el 68% de los equipos
vencedores ha cometido más faltas que su rival. Obviamente, estos fríos datos
se diluyen en el momento final de un encuentro ajustado. Sin embargo, sí es
cierto que los árbitros deben adoptar decisiones que en ocasiones resultan
determinantes… o así son vistas.
A los árbitros les ocurre como a los jugadores: hay algunos que tienden a
evitar las responsabilidades del minuto final. Los buenos árbitros poseen la
capacidad de adoptar la decisión correcta en situaciones apretadas y, lo que es
más importante, creen en sus decisiones con convicción. Es fundamental que el
árbitro permanezca sereno, controlando la situación y que muestre consistencia
con el fin de aguantar la presión del último minuto. Veamos estas tres
características fundamentales.
SERENIDAD
El árbitro no ha de mostrar signos externos de presión, nerviosismo o
excitación, sino que ha de transmitir una imagen de completa serenidad, aunque
el corazón esté latiendo a un ritmo frenético. Eso lo sabe él, nadie más. Sentir el
juego no implica gesticular, hacer un uso excesivo del silbato, transmitir tensión.
No hay que añadir más leña al fuego propio de estos instantes finales. ‘Cabeza
fría, corazón caliente’. Y esta capacidad de mantenerse sereno puede ser algo
innato a una persona o también puede trabajarse paulatinamente. Normalmente
la experiencia es un grado en estas lides, pero no podemos agarrarnos
únicamente a ella, hay que trabajarlo día a día, partido a partido. Y siempre con
el hándicap añadido del esfuerzo físico desplegado a lo largo de los minutos
precedentes. El oxígeno ha de llegar al cerebro.
Los árbitros han de esforzarse en conseguir evitar cualquier distracción y
centrarse únicamente en lo que tienen entre manos: el partido. Distracciones
que bien pueden ser externas (tensión de los participantes, presión del
público…) o internas. Con el paso del tiempo, parece que las distracciones
externas han conseguido dominarse casi por completo. Pero ¿ocurre lo mismo
con las internas? Esos pensamientos que a veces recorren nuestra cabeza, que
provocan distracciones fatales, que hacen que no estemos completamente
centrados en el juego, jugadas o decisiones que vuelven a nuestra mente como
si quisieran cegarnos o dificultarnos el buen juicio. He ahí el trabajo que hay que
realizar: conseguir tener bien encerrados esos pensamientos, esas ráfagas que
en ocasiones acuden a la cabeza, y sólo permitirlas salir una vez finalizado el
partido, con el fin de analizar nuestro trabajo. Esto también se entrena, con
concentración y confianza en nuestras posibilidades, transmitiendo a los demás
que no es algo nuevo, que estamos acostumbrados a un final apretado, que no
nos afecta en nuestra capacidad de trabajo.
CONTROL
El árbitro tiene que conseguir que, al final de un partido, este ya esté
controlado. Pero no sólo el partido, sino que sus emociones también deben
estar bajo control. Hay que interiorizar y asimilar que una falta o una violación en
el último minuto tiene la misma importancia que en el inicio, aunque no nos lo
parezca, especialmente por la repercusión que puede tener. Sin embargo,
nosotros debemos ser conscientes de este hecho y adoptar las decisiones
finales con la misma calma y seguridad en ellas que la mostrada en los minutos
precedentes. En ocasiones, la credibilidad en una decisión final se ve mermada
por la manera en que la adoptamos.
¿Cómo conseguir controlar nuestras emociones? Cada maestrillo tiene su
librillo, pero algunas de las más empleadas son:
Respirar profundamente y hablar con uno mismo en los momentos
de balón muerto.
Aprovechar los tiempos muertos para afianzar la confianza del
equipo arbitral.
Visualiza, cuando el juego se ralentice o detenga, las posibles
jugadas o puntos de conflicto para estar ya preparado.
Aprovecha los segundos de descanso para pensar en positivo: no
es la primera vez que te ves en una de estas.
Pero recuerda poner en práctica estos (u otros) consejos cuando
no afecte al desarrollo del partido: tiempos muertos,
sustituciones, congelado…
CONSISTENCIA
Podemos definir la consistencia como la uniformidad en la toma de
decisiones: lo que antes era punible, ahora también lo es. Lo contrario a la
consistencia son las decisiones extrañar, fuera de lugar, que están en
disonancia con todo el trabajo anterior. Decisiones que no se entienden.
Mantener la línea de arbitraje sin vaivenes. A veces los entrenadores piden a los
árbitros que no adopten decisiones que decidan el partido. Sin embargo, si no
se toman, también pueden inclinar la balanza. Las decisiones hay que tomarlas
con coherencia, consistencia, sentido común y lógica. Si tenemos este punto
claro y creemos en nosotros mismos, una decisión lógica, consistente y
coherente es la única que un buen árbitro puede adoptar. Sin injerencias,
externas o internas (nuestra cabecita a veces nos juega malas pasadas),
siempre dentro de la línea marcada, con coraje y sentido común.
La consistencia es la clave de un buen arbitraje. Un árbitro, tras
establecer y marcar desde el inicio la línea que se va a seguir, debe
mantenerse firme, siempre con la capacidad de identificar qué está ocurriendo
sobre la pista, qué fase está atravesando un partido, qué es lo más necesario
para el buen devenir del encuentro.
Obviamente, no todo el mundo estará satisfecho tras el bocinazo final. En
ocasiones incluso se nos recriminará amargamente nuestra labor. Pero si
nosotros estamos convencidos de haber obrado bien, siguiendo las pautas
marcadas por el reglamento, las interpretaciones y el sentido común, estas
situaciones nos servirán de experiencia, de crecimiento personal y deportivo. Si
tenemos la conciencia tranquila porque hemos dado el máximo, porque hemos
trabajado con convicción, porque hemos intentado llevar a cabo nuestra labor
con el mayor respeto hacia el baloncesto, podremos dormir tranquilos. Y al día
siguiente, sólo nos queda analizar nuestro partido, buscar puntos de mejora y
hacer uso de todo lo vivido para ser aún mejores árbitros.
Fernando Garzón
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